| Suscribirse al RSS

Fijar un precio: Teoría Vs. Realidad

23/06/2008 | 14 Comentarios | Archivado en Noticias por paumania

En mi carrera, el mundo gira en torno a la maximización de beneficios. Para hacer esto en el mundo real, uno debe actuar primero en lo que más a mano tiene, que son los costes propios, y después estudiar a los potenciales consumidores, la elasticidad de su demanda y su disposición a adquirir nuestro producto en función al precio, para determinar en último lugar el propio precio de venta.

Esto, claro, es a grandes rasgos, ya que todavía faltarían por estudiar muchos otros factores para determinar nuestros márgenes y adecuar nuestras expectativas de negocio a corto, medio y largo plazo. Pero para lo que quiero tratar de explicar, con lo dicho hay más que suficiente.

More »

Tags: , , ,

Inmigrante y empresario (2ª parte)

17/09/2007 | 1 Comentario | Archivado en Empleo por acalzada

Este artículo, continuación del anterior “Inmigrante y empresario; una combinación cada vez más habitual”, examinará los tipos de negocios impulsados por inmigrantes extracomunitarios en España según diferentes criterios, y cuales son tanto los beneficios como los conflictos generados socialmente debido a esta circunstancia.

Los datos aquí expuestos se basan en el informe publicado por Obra Social “la Caixa”, titulado El empresariado inmigrante en España.

En este informe, se hace en primer lugar una clasificación de los negocios inmigrantes por tipo de negocio. Así, se afirma que en su mayor parte se trata de establecimientos comerciales, profesiones liberales, medios de comunicación destinados a público inmigrante y empresas de tipo asociativo, como deportivas, ONGs, culturales, etc.

Si examinamos el modelo de negocio existente detrás de cualquiera de estos tipos de empresa, podemos realizar una clasificación diferente.

En primer lugar, estarían los negocios “de orientación étnica”. Se trata de aquellos creados con el objetivo de satisfacer las demandas de las comunidades de inmigrantes asentadas en el área geográfica donde se localizan dichos negocios. También tienen cierta cantidad de público local, atraído por la moda, lo exótico, la curiosidad o la oferta de nuevos productos. Yo personalmente acostumbro a consumir yuca, leche de coco, harina de maíz y una larga lista de productos que solo encuentro en estos establecimientos.

Otro tipo de negocios serían las “empresas circuito”, que satisfacen la necesidad de los inmigrantes de mantener contacto con personas de su país de origen. En este marco se encontrarían locutorios, agencias de viaje o empresas de envío de dinero.

Avanzando en la clasificación encontramos las empresas “especializadas en población inmigrante”, que solucionan problemas derivados de la propia condición de extranjero, como las asesorías jurídicas o determinadas agencias inmobiliarias.

En otro grupo se encuentran las empresas “que explotan lo exótico”. Restaurantes, tiendas de artesanía, establecimientos de terapias alternativas y similares, que están principalmente enfocados al público local y ofrecen una imagen idealizada del país de origen en cuestión.

Por último tenemos las empresas “generalistas”, que buscan eliminar la etiqueta de lo étnico, es decir, pretenden que no se las distinga del resto de empresas. Su público es el más amplio posible, y por eso estas empresas están creciendo en una tendencia cada vez más rápida.

Un problema que afecta a casi todos los negocios de inmigrantes es la saturación de mercado, sobre todo aquellos con público mayoritariamente inmigrante. Esto se debe a que un elemento estratégico importante de su éxito es su localización en barrios habitados en su mayor parte por estos colectivos.

Sin embargo, el gran auge de este tipo de negocios ha hecho que el pastel, que antes era para uno o dos, ahora tenga que repartirse entre muchos más. Para sobrevivir en el mercado diversifican la oferta y amplían el público potencial, intentando atraer también a los ciudadanos españoles.

Otro recurso utilizado es mantener el local abierto más tiempo, o abrirlo a horas en las que la competencia está cerrada.

Todos hemos ido alguna vez a comprar la salsa de tomate para los espagueti que se nos olvidó coger en el súper a la tienda de alimentación regentada por pakistaníes que cierran casi a media noche.

Esto puede generar conflictos entre las tiendas de barrio, o la percepción de que no respetan la competencia. Algunas voces críticas afirman que han acabado con la tienda de barrio tradicional debido a estas prácticas, sin embargo lo que ha ocurrido es que venido a ocupar un espacio que estaba vacío, pues la crisis del pequeño comercio había empezado muchos años antes, con el auge de los grandes centros comerciales.

Así, las tiendas de inmigrantes revitalizan la economía del barrio, y en lo que a mí respecta ofrecen un servicio necesario que los pequeños empresarios españoles no están dispuestos a asumir, haciéndonos la vida más cómoda a los despistados y a los que hacemos jornadas interminables en el trabajo. Podríamos decir que existe un “mercado alternativo”, con una oferta y demanda propias, pero que cada vez se filtra más en el tejido social local.

La tendencia es la progresiva integración del inmigrante empresario en el tejido empresarial español. Todavía no existe ningún estudio que analice los vínculos entre empresarios extracomunitarios y asociaciones de empresarios españoles, pero prometo hacer una síntesis la primera vez que me encuentre con uno interesante.

Tags: , ,

Inmigrante y empresario; una combinación cada vez más habitual

10/09/2007 | 6 Comentarios | Archivado en Empleo por acalzada

Inauguro mi colaboración en este blog con un asunto que viene atrayendo mi atención desde hace algún tiempo.

Cuando voy a comprar a la carnicería ya no es Pepa quien me corta los filetes, sino Mustafá. En la frutería es Sandor, con su acento mexicano, quien me pregunta “qué va a ser hoy”. Según estoy escribiendo me acuerdo de Héctor y María, una pareja de amigos chilenos que acaba de montar una productora de vídeo.

Por un lado los comercios de barrio de toda la vida están siendo abandonados por los comerciantes españoles y es el colectivo de inmigrantes extracomunitarios el que está supliendo esta vacante. Por otro, este colectivo tiene una motivación emprendedora creciente, amplias redes de contactos y una visión de la conformación social de las ciudades extraordinaria.

En conclusión, el color de las empresas españolas está cambiando, volviéndose más rico y variado. Y no lo digo yo, sino las cifras.

En primer lugar, ya nadie se cuestiona que este país hace años que ha dejado de enviar emigrantes al extranjero para pasar a recibirlos. En los 80, la mayor parte de flujos migratorios provenían del norte de África, en los 90 cedieron paso a Latinoamérica y actualmente una nueva frontera se abre hacia el este de Europa. Hoy en día el 10% de la población censada es de origen extracomunitario.

Según la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, uno de cada cuatro nuevos autónomos es inmigrante. Así, de los 22.053 trabajadores por cuenta propia que se dieron de alta de enero a marzo de este año, 5.523, es decir, un 25%, fueron extranjeros. En total, 240.957 inmigrantes tienen su negocio propio en España.

La consecuencia directa a esta nueva situación es el replanteamiento de los estereotipos que tenemos sobre ellos. Aunque nos gusta pensar que no somos excesivamente xenófobos, y los conflictos raciales son muy esporádicos, en muchas estadísticas aparece la inmigración como uno de los mayores problemas sociales, y los encuestados opinan que es excesivo el número de inmigrantes que acoge nuestro país.

Tradicionalmente se relaciona a este colectivo con inseguridad, comportamientos delictivos y drogas. Se piensa, por desconocimiento, que se trata de personas escasamente formadas y de bajo nivel cultural, que son capaces de trabajar por salarios inaceptables para los españoles y que se autoexcluyen, formando sus propios guetos.

Lo cierto es que las cifras demuestran su actitud emprendedora y su preparación profesional para acometerla. Y si bien es cierto que aprovechan en primer lugar sus redes sociales (conocidos, familiares) y las necesidades existentes en su entorno, los negocios de empresarios inmigrantes se están dispersando territorialmente, superando las barreras tanto idiomáticas como culturales o religiosas. El imperativo económico de obtener la mayor cantidad de clientes posible impera sobre cualquier otra consideración.

El resultado es, como anticipaba, un enriquecimiento no sólo para el propio empresario sino también a nivel social. Se crea empleo, se revitalizan barrios tradicionalmente marginados y se favorece tanto la integración social de ciudadanos extracomunitarios como el intercambio cultural.

Tags: , , , ,