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La AIE optimista en la demanda de crudo pero no en el precio
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha hecho públicas sus previsiones de demanda de petróleo, pero tambíen su preocupación por su precio.
En cuanto a la demanda de petróleo, comentar que prevé que este año caiga un 2′3% respecto a la demanda del año anterior, que son 190.000 más que su primera estimación para este año. En cuanto a 2.010, la AIE espera un incremento de 70.000 de barriles más respecto a su primera previsión, hasta los 85′3 millones que ahora prevé que se alcanzarían.
Esta revisión al alza está claro que lo hace porque desde la AIE empiezan a ver brotes verdes o, al menos, a convencerse de las voces que dicen que los ven (si los hay o no os lo dejo a vosotros lectores).
Lo que también ha señalado la AIE, es su preocupación por el precio del petróleo. Explican que con un precio del barril de petróleo más allá de los 70 dólares haría más difícil salir de la crisis para la economía global, en especial, para los países importadores de petróleo.
No le falta razón a la AIE en su preocupación, pero el precio del barril de petróleo escapa de sus manos y de sus declaraciones, que salvo un vaivén pasajero cuando se hacen declaraciones y estimaciones negativas, el barril sigue buscando y encontrado el camino para continuar su subida.
Poco a poco ha ido rompiendo resistencias, prácticamente de 10 en 10 dólares. Y aunque al principio le cuesta hacerlo, finalmente lo consigue. Ahora ya tiene cercano su próximo reto, que son los 80 dólares.
Mientras la especulación campe a sus anchas en el mercado, los operadores seguirán tratando, como últimamente hacen, el petróleo como si fuera una acción de una empresa.
Cualquier noticia o impresión general de recuperación económica lleva al mercado del petróleo a volver a subir.
No me extraña que chinos e indios (al menos, lo que se habla en la prensa económica) estén interesados en comprar a Repsol su filial argentina YPF. Dentro de poco el petróleo será escaso, a menos que lo impidan los coches híbridos como el de GM.
Nabucco y Transahariano
Después del pasado invierno, cuando los problemas entre Ucrania y Rusia por el gas que dejó sin sumunistro a numerosos países de europa del este, para Europa se abrió un debate importante: la diversificación energética (de ahí el debate nuclear) y la diversificación de proveedores.
En cuanto al segundo tema, últimamente se ha tomado, o mejor dicho, concretado en dos proyectos este debate.
El primero de ellos, por ser más avanzado y más hablado durante años es el Nabucco. Este se empezará a construir en 2.010 y terminará en 2.014. Será al alternativa para el este de europa del gas ruso que casi exclusivamente pasa por Ucrania.
El segundo de ellos, es el Transahariano. Irá desde Nigeria hasta Argelia, pasando por Níger. Por supuesto, una vez en Argelia pasará por los gasoductos ya construidos hasta llegar a Europa por España e Italia. Nigeria tiene unas reservas increíbles de gas, mucho más que los que se incorporarán al Nabucco, y eso que en ese país se han centrado en la exploración de crudo y no de gas. Luego se entiende que el proyecto, si grupos armados no lo impiden, tendría asegurado su rentabilidad financiera a pesar de que su extensión sería de 4.128 kms de nuevas tuberías e instalaciones para el transporte del gas.
El principal problema para los países de europa de este segundo proyecto, es que las instalaciones españolas no tienen la suficiente capacidad para enviar gas a través de Francia, aunque Enagás ya ha advertido que espera subsanar esta situación de realizarse el proyecto.
En definitiva, de materializarse estos dos proyectos sería muy importante para la diversificación energética del viejo continente.
Coches eléctricos con descuentos
El gobierno se ha lanzado esta semana con una nueva proposición (aunque ya vieja): el coche eléctrico. Algo que para muchos no supone una solución a los problemas de la actual crisis (y tienen toda la razón).
El coche eléctrico tardará mucho en ser un elemento vital para la economía como son ahora los transportes de diesel y gasolina que actualmente están integrados totalmente en el paisaje (tanto que es díficil perderse en este país sin ver asfalto allá donde vayamos).
El mundo económico en que vivimos depende en gran medida de las energías fósiles para subsistir, sin ellos no seríamos nada. No habría transportes de casi ningún tipo.
La electricidad va abriéndose camino, lo hizo en el ferrocarril y ahora le toca el turno al mundo del automóvil.
Algunos opinan que la autonomía de las baterías es insuficiente, es cierto, pero se pueden recargar.
Algunos opinan que recargar tarda mucho tiempo, es cierto, pero se pueden intercambiar las baterias (como las bombonas de butano).
Algunos opinan que el sistema eléctrico español no lo soportaría, puede ser cierto, pero la recarga se haría de noche cuando la energía sobra en el sistema (el proyecto inicial es de 1 millón de vehículos).
Algunos piensas que es un derroche de dinero, puede ser cierto, pero si no se apoyan elementos de transportes movidos por diferentes sistemas no haremos nada para cuando se termine el petróleo.
Las verdaderas razones del aumento del precio del petróleo
En entregas anteriores, hicimos un pequeño repaso de las razones por las que hoy nos encontramos en una situación de ‘caída libre’. Llegamos a la conclusión, además, de que uno de los grandes culpables de la situación actual, junto con la explosión de la burbuja inmobiliaria, era el brutal aumento que está experimentando el precio del petróleo. Hoy, me propongo tratar de explicar qué es lo que está ocurriendo con este preciado y viscoso elemento.
En la sociedad actual, existen dos maneras de crear la energía que hace girar al mundo: la barata y la cara.
La barata es la que se identifica con las energías fósiles, como el carbón, el gas y el petróleo, que a su vez son energías perecederas. Nos referimos, por supuesto, a energías baratas económicamente, ya que obtenerlas y transformarlas en energía suponen un proceso relativamente sencillo y poco costoso. Pero claro, tienen el inconveniente de no ser nada rentables desde un punto de vista ambiental y sostenible, conceptos estos que están tremendamente reñidos con el principio fundamental de la economía, el de reducir costes.
La energía cara, requiere grandes inversiones en estructuras y manteniento, como la eólica, la solar o la hidroeléctrica, todo para conseguir un rendimiento energético mucho menor. Como argumento a favor, tenemos que se trata de una energía limpia e inagotable, lo que a largo plazo debería ser suficiente para acercarse a ellas, desde el punto de vista de la sostenibilidad.
Existe una tercera vía, la nuclear, pero que no goza de buena fama por su peligrosidad, a pesar de resultar una energía tremendamente rentable y sin contaminación ambiental. Eso sí, está el tema de los residuos nucleares. Yo, al menos, no la habría descartado tan a la ligera como sustituto inmediato del petróleo.
Pero claro, sucede que a día de hoy sale más barato invertir en energías fósiles, a costa de contaminar una miajica más, para no tener que hacer grandes desembolsos en renovables o en investigaciones en fusión fría, que pueden no llevar a ninguna parte, amén de ralentizar el crecimiento del PIB.
La conclusión es evidente. A menor coste y mayor rendimiento, se opta por contaminar. La consecuencia inevitable es el deterioro del planeta y el agotamiento de los recursos fósiles.
Centrándonos en el petróleo, resulta ser el elemento energético más rentable de todos. Es extremadamente fácil obtener energía de él, y por lo tanto, es el más extendido.
Hasta ahora, yacimientos petrolíferos y consumo parecían ir de la mano. Allí donde clavaras una azada, te salía crudo a borbotones, por lo que el crecimiento de la producción y su consumo crecían casi de manera exponencial. Pero de un tiempo a esta parte la cosa ha cambiado. No hay nuevos yacimientos.
Los países más avanzados se han encontrado, además, con la aparición de nuevas economías pujantes, como es el caso de las asiáticas, a las que hay que sumar el aumento de demanda proveniente de los países latinoamericanos.
Pues ya la tenemos liada. Más demanda, misma oferta, mayor precio.
Surge entonces un nuevo concepto: el ‘peak oil’. Según la Teoría del Pico de Hubbert, o cénit del petróleo, la producción mundial de crudo alcanzaría su máximo entre 1995 y 2000, reduciéndose entonces tan rápidamente como había aumentado hasta ese día. Nos referimos, por supuesto, a que desde el día en que la producción del petróleo alcance su máximo, nos dirigiremos inexorablemente hacia el agotamiento real del mismo a nivel mundial.

La predicción no fue del todo acertada en cuanto a fechas, pero sólo había que retrasar el punto crítico diez años. Ahora, según estiman algunos expertos, el cénit se alcanzó en algún momento entre 2006 y 2007, punto éste en el que el precio del barril de brent comenzó su imparable ascenso hacia el infinito.

¿Y ahora qué? Pues nada, es el fin del petróleo barato. A partir de ahora, el crecimiento de su precio será imparable, y sus consecuencias para la economía mundial, devastadoras. Si las predicciones son ciertas, nos estamos enfrentando al fin del mundo tal y como lo conocemos. Es el fin de nuestro actual estilo de vida. Dudo que lleguemos a ver un mundo apocalíptico a lo Mad Max, pero tampoco lo descartemos.
¿Qué? ¿He oído estanflación? Espera, que me da la risa. Esto sí tiene una razón clara, no como ese vago concepto ‘mágico’ para explicar lo que aparentemente era inexplicable.
Aquí os dejo un resumen visual muy claro y muy entretenido del asunto. Una muestra, además, de que las cosas buenas también pueden ser ‘verdes’.
Sin duda, es el momento de reinventar el mundo. De empezar a ser conscientes de que nosotros mismos somos los culpables de la situación actual, y de que sólo nosotros podemos revertirla. Señores, es el momento de votar a Los Verdes.
Argelia nos hace la pirula
Evo Morales y sus jerséis de punto crearon escuela, una nueva tendencia. Aún me pregunto cómo es posible que se le permita la entrada al país después de su mágica “nacionalización de los hidrocarburos“. Argelia sólo sigue el ejemplo.
España es energéticamente dependiente. Como el resto de Europa. A nadie debería sorprender esta afirmación. Pero, ¿realmente qué significa esto? Pues que la energía que consumimos proviene en su mayoría de otros países. Petróleo y gas natural son los cereales que nos desayunamos en la piel de toro.
| Consumo energía España | % |
| Petróleo | 49 |
| Gas natural | 20′9 |
| Carbón | 12′6 |
| Nuclear | 10′8 |
| Energías renovable e hidráulica | 6′7 |
| Total | 100 |
Fuente: Asociación Española del Gas SEDIGAS 2006
Ya sea oro negro, ya sea gas del bueno, en el terruño no tenemos. Ninguna poseemos, pero a ambas necesitamos.
| Producción energía España | % |
| Nuclear | 48′7 |
| Carbón | 19′6 |
| Energía renovable e hidráulica | 31 |
| Gas natural | 0′5 |
| Petróleo | 0′2 |
| Total | 100 |
Fuente: Asociación española del Gas SEDIGAS 2006
Los países de los que las empresas españolas se abastecen no disponían en el pasado de los recursos económicos y tecnológicos necesarios para explotar las materias primas, así que se dejaban hacer. Como una quinceañera primeriza, mientras nuestro insigne país se la iba calzando.
Evo Morales dijo un día “basta”, y decidió que ya estaba bien de robarles “su petróleo”. Aquél que sin ayuda nunca hubieran explotado. España en particular, y los países desarrollados en general, no hubieran invertido ni una miserable rupia en su país de no ser por ese negocio, y probablemente ahora mismo su familia estaría muriendo de varicela o disentería. Con la “nacionalización” antes mencionada, los indígenas se lo quedaron todo, incluídas las infraestructuras. Se obligó a las empresas que allí operaban a “entregar la herramienta” y a someterse a los deseos del dictatorial dirigente boliviano. Todo sea por no abandonar sus miles de millones invertidos, sin más. Una bajada de pantalones en toda regla.
Tiempo después, otro vetusto colaborador ha decidido rebelarse. Argelia se pone farruca. “Tengo el dinero, las reservas, el mercado y la tecnología, ¿qué es lo que puedes aportar tú?”, decía el ministro de economía del país africano a las multinacionales que allí operan, tales como las españolas Repsol y Gas Natural. Y nuevamente, se quedan con refinerías, gaseoductos y oleoductos, por las bravas. Mal rollito, nene. ¿Por qué? Pues por esto.
| Procedencia Gas Natural en España | % |
| Argelia | 32 |
| Nigeria | 20′1 |
| Países del Golfo | 16′7 |
| Egipto | 13′5 |
| Trinidad y Tobago | 9′5 |
| Noruega | 6 |
| Otros | 2′2 |
| Total | 100 |
Fuente: Asociación Española del Gas SEDIGAS 2006
Y ahora, ¿qué hacemos?
La situación está chunga. En Europa, son Rusia y Noruega los únicos con petróleo y gas natural, aunque sólo Noruega haga un uso adecuado del suyo. Mientras tanto, por el sur es principalmente Argelia, hasta ahora aliado de España e Italia, quien parte la pana, como demuestra el hecho de que se estaba construyendo un segundo gaseoducto en dirección a la península. Rusia está teniendo su particular tira y afloja con la Europa central, como pudimos ver este invierno pasado. Argelia ya veremos lo que decide ahora, además de subirnos las tarifas un cojón y parte del otro. Si quieres te hago un plano de la situación actual. Atento.

Fuente: INOGATE
Si llegas a verlo, sólo falta que nos hagan la puñeta Oriente Próximo y Medio, y ya estaremos definitivamente jodidos. Veremos en qué acaba todo esto. De momento, a las subidas de tipos de interés habrá que sumar un aumento de la inflación y de la factura de la luz. Ahora, una sequía de esas de tres años sin llover, y el país a tomar por culo.
¿Aún no ves las señales? Llega una crisis gordísima. Agárratelos bien.

