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Algunos brotes verdes

Decir esto puede ser algo más optimista de lo que toca hoy por hoy, pero son noticias que en lo concerniente con España no están mal. Haré un repaso de algunos de estos datos que espero que valgan como ejemplo, prácticamente todos de hoy.
El primero de ellos, podría ser la reducción de la prima de riesgo entre la deuda española y la alemana, que ha quedado en el día de ayer en 44′5 puntos básicos de diferencia. Algo positivo sin duda en lo que se refiere al abaratamiento de la financiación de la deuda del Estado.
En segundo lugar, la caída de los impagos en los pagos aplazados por bienes y servicios. Ha supuesto una caída en términos porcentuales del 18′6% de junio de este año con respecto a junio de 2.008. Esto es debido, en mi opinión, a que las entidades financieras han aumentado sus requisitos en cuanto a la concesión de los préstamos al consumo.
En tercer lugar, podemos ver una moderación en la caída de los precios de la vivienda que fue en el mes de julio de 9′2% (en tasa interanual). Ésta es menor que la publicada en junio, que representó una caída de 10′1% (en tasa interanual también).
Por tanto, sin pecar de optimismo y conservando la prudencia, sigo pensando que la situación sigue estabilizándose en estos meses de verano, aunque aún es pronto para hablar de algún tipo de recuperación.
Debemos ser consciente que el sistema está dañado, aunque la bolsa a veces se deje llevar por la euforia y el voluntarismo. Prudencia para la sociedad, empresarial y ciudadana en general, debe ser aún la tónica.
Mejorar la solvencia financiera de familias y empresas debe ser la clave para seguir teniendo perspectivas de crecimiento, como marca el índice de tendencia futura de la economía española que aumenta un 0,2% en junio.
Los bancos y la morosidad
Los bancos españoles y estadounidenses han presentado sus resultados. La verdad, es que los mercados pensaban en general que iban a ser mucho peores de lo que ahora creen que son unos resultados aceptables.
Los bancos españoles han hecho lo que han podido para compensar la alta incertidumbre de la crisis que les vienen atacando por todos los frentes. Antes era los impagos que hacían los promotores de viviendas, que no lograban vender ninguna cuando hace ya un año lo que era una bajada suave del mercado inmobiliario se volvío una montaña rusa (aunque sólo cuesta abajo). Actualmente, de los impagos de los promotores se viene dando también los impagos de las empresas que entran en concurso de acreedores y los ciudadanos que actualmente no ven como pagar sus hipotecas porque están en el más terrible desempleo.
Los bancos americanos también han hecho frente a la actual crisis. Primero fue la cuestión de la tan mencionada hace un año crisis de las hipotecas subprime, también conocida como crisis ninja. Seguramente, también han tenido que hacer frente a los problemas que hacen frente los bancos españoles como los problemas de impagos de promotores y el impago por parte de las empresas y particulares de sus créditos.
La morosidad se cierne entre los bancos, eso que hace deteriorar lo que se denomina “calidad de sus activos” y que supone que necesiten captar más capital mediante depósitos de los clientes, emisiones de capital, provisiones, emisiones de bonos y cédulas hipotecarias. Eso sin contar con las ayudas gubernamentales en cada caso.
Toda una crisis que no ha hecho más que empezar y conforme se agrava la crisis económica, va mermando la economía financiera que apenas se ha recuperado de la anterior crisis provocada por ellos mismos.
Ajustes en el sector del motor
Sobran coches, ya creo que nadie lo duda. Las empresas fabricantes de automóviles se encuentran con un exceso de capacidad en sus plantas que supondría el doble de lo que actualmente producen. No sólo las plantas podrían producir más de lo que deben, sino que sus empleadosc cuando trabajan también producen demasiado.
Por otro lado, los precios están más bajos que nunca y además varios gobiernos han tomado medidas fiscales para apoyar las ventas. En España, se trata del famoso Plan 2.000E, con los publicitados y promocionados 2.000 euros ya ha conseguido que el mercado de las ventas de coches a particulares empiece a dar buenas sensaciones este mes de julio (pronto conoceremos los datos definitivos), no así para las empresas de alquiler de coches, empresas y profesionales.
Pero, esto que debería ser una buena noticia, después de todo lo que nos está costando que unos pocos afortunados estrenen coche nuevo, no va a servir para mucho. Los fabricantes de automóviles siguen adelante con sus planes de ajuste en sus plantillas.
En el caso de Nissan, ayer pudimos ver como despedían a unas 698 personas de un plumazo y sin temblarle la mano. Alguno hubo que se enteró la mañana que llegaba a trabajar y su tarjeta no funcionaba para acceder a la fábrica. Y una imagen lamentable la dada por la empresa por la falta de sensibilidad en el trato dado a aquellos que iba a despedir.
Y después de este episodio, es Ford la que anuncia más reajustes. En su caso, también son unas 600 personas las que prevé poner de patitas en la calle.
Y aún le queda el turno a Opel, que aún anda negociando su futuro con los posibles compradores de una buena parte de la empresa. Todos los candidatos también han anunciado su intención de llevar a cabo recortes de personal.
El caso es que es una lástima que unos gobiernos luchen tanto por el mantenimiento de la actividad en una planta y las grandes empresas de la automoción no tengan más intención que la de aumentar beneficios el año que viene como sea.
Reducción del déficit comercial
La crisis está costando mucho dolor y lágrimas, sobre todo a parados, autónomos y ciudadanía en general, pero también está suponiendo la corrección de grandes desequilibrios que lastraba la economía.
Entre esos desequilibrios se encuentra el déficit comercial exterior, que como consecuencia de la menor actividad económica en España hace que aún sin querer compremos menos en el exterior porque en general compramos menos.
Los datos fríamente presentados hoy, a grandes rasgos, son los siguientes:
El déficit comercial, en España, se ha reducido en los del año en un 51’2%. De esta forma, el saldo que sigue siendo negativo se ha quedado en unos 20.925 millones de euros.
Por el lado de las importaciones, la reducción ha sido de un 32’5%, quedándose en 84.217 millones de euros. En este capítulo, la reducción ha sido de un 35’8% en bienes de equipo, quedándose en 17.834 millones de euros. Y en los bienes energéticos (petróleo sobre todo), la reducción ha sido de un 45% suponiendo un ahorro en esta categoría de 6.500 millones de euros.
En el lado de las exportaciones, la reducción ha sido de un 22’8%, bajando hasta los 63.292 millones de euros. A destacar es la reducción de ventas al exterior de automóviles, un 31’6% menos suponiendo unas ventas de 10.877 millones de euros. Y en los bienes de equipos, la reducción se ha quedado en un 24’3%.
Bodas entre las cajas
Después del fracaso de la fusión de CCM con Unicaja debido al gran agujero de esta última que nadie quería asumir (ni tan siquiera el Banco de España) de 1.000 millones de euros, hay otras cajas (además de Unicaja) que están ya están en el baile de la fusión.
Por un lado están Unicaja, Cajasur y Caja de Jaén. Cajasol y Caja Granada no quieren moverse de sus actuales sedes, así que está por ver si habrá una gran caja única andaluza.
Por otro lado, en Cataluña está avanzando la fusión entre las cajas de Sabadell, Terrasa y Manlleu.
Estas son las más anunciadas y probables, porque otras que también se han comentado aún no está claro si llegarán a materializarse (ni siquiera se sabe como acabará lo de Cajasur que parece que está negociando muy duro).
En varias comunidades autónomas se está dando un impulso por parte de los políticos para que la integración sea regional y así mantener su cuota de poder más fácilmente. Si fueran por los gobiernos regionales, cada una de ellas tendría su propia caja de ahorros.
En caso contrario, las entidades que no se fusionen no podrán optar al FROB y si sus cuentas no son aceptables, el Banco de España podría intervenirlas u obligar a una fusión que puede no dejar conforme a nadie.
Como se suele decir, “más vale un mal acuerdo que una buena sentencia”.
