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La huelga de transportistas, o cómo es posible que la gente sea más estúpida que mi pene

12/06/2008 | 25 Comentarios | Archivado en General, Nociones básicas por paumania

Llevo algunos días oyendo hablar al populacho sobre la imparable escalada de los precios y sus consecuencias para nuestros bolsillos. Es curioso, pero cuando se trata de resolver los problemas económicos del país, hasta el más necio se convierte en un experto economista. Esta mañana, sin ir más lejos, he visto a Massiel dando una ‘clase magistral’ sobre la crisis y sus devastadores efectos a corto y medio plazo, no te digo más.

Básicamente, el pensamiento generalizado es que “los políticos nos llevan a la ruina”. Si el que subscribe es votante del PP, la queja es más concreta: “Zapatero nos lleva a la ruina”. Pero ándate con ojo si pretendes hacer oposición a uno de estos individuos, porque razonar con ellos es como intentar explicar a una cabra la razón por la que no debe comerse el espumillón que rellena el sofá.

El detonante de la crisis actual, como no puede ser de otro modo, es el vil metal. La imparable escalada de precios, en cuyo trasfondo se encuentra el petróleo, y la subida de los tipos de interés, han hecho saltar por los aires la confianza y la paciencia de una muchedumbre enfervorecida.

No. En ambos casos, Zapatero no tiene la culpa. De otras cosas puede que sí, pero de llevar al país a la ruina ya nos encargamos nosotros solos. ¿Por qué? Vamos a ver.

1. El petróleo, ese gran desconocido

El petróleo es un bien escaso. Como bien escaso que es, la producción se encuentra limitada y la pujanza de los tigres asiáticos, tal que China, hacen que la demanda supere con creces a la oferta actual de oro negro. La consecuencia inevitable es que, a mayor demanda, los países miembros de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) se encuentran en disposición de subir el precio.

La gran pregunta es, ¿cuánto? Pues, desgraciadamente, tanto como quieran. Esto no es como vender naranjas, que todo el mundo puede producirlas y, si no te gusta el precio, se las compras a otro o te las cultivas tú mismo. O le compras el crudo a la OPEP, o no compras, así de simple.

¿Es España miembro de la OPEP? No. En España no hay petróleo. Lo peor no es que no haya petróleo, es que además, para producir la energía que necesitamos, la que se chupa nuestro coche, nuestro aire acondicionado, nuestras bombillas de bajo consumo o nuestra pobre y maltrecha industria, requerimos petróleo.

“Bueno, hay energía hidroeléctrica”, dirán algunos. Sí, haberla, hayla, pero en España lo que no hay es tantos ríos ni tanta agua, y, por consiguiente, no hay suficientes saltos de agua para generar la energía que consume el país.

“Y qué hay de las renovables, como la solar o la eólica”. A largo plazo estaría bien, pero aún no es del todo rentable producirla, y te recuerdo que el problema lo tenemos HOY, no a largo plazo, y las soluciones deben estar orientadas en este sentido.

“También podrían rebajar el precio de la gasolina, que he oido que el 50% son impuestos“. ¿Y qué solución sería esa? A la larga, el precio seguirá subiendo, y rebajando el impuesto sólo conseguiríamos mermar la capacidad de actuación del Estado, que tendría que reducir su financiación en la Sanidad o la Educación. Además, deberías saber que la mayoría de ese impuesto va a parar a manos de la Unión Europea, y no a las del Gobierno español, que apenas se queda con veintitantos céntimos del total para destinarlas al Estado del Bienestar. No, aquí no se puede hacer nada, o mejor dicho, mejor no hacer nada.

La solución, mal que nos pese, pasa por comprar una bici, ahorrar energía y aguantar la que está cayendo. A medio y largo plazo, por supuesto, se deben mejorar las infraestructuras para reducir los costes del transporte de mercancías y pasajeros, véase líneas férreas al más puro estilo de la Europa central. Más aún, si queremos reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles, mucho me temo que tendremos que invertir en impopulares centrales nucleares, a la espera de la fusión fría, y aguardar con calma a que la nueva generación de automóviles incluya la ansiada pila de combustible para sustituir a la flota actual de petróleo-dependientes. Aquí el Estado sí que tendrá culpa y margen de maniobra suficiente.

Resumiendo muy mucho. A menos que el señor José Luis Rodríguez Zapatero tenga un pozo petrolífero en su jardín, no se le puede culpar de nada más que de falta de reflejos para esquivar la lluvia de improperios.

2. Los precios se hacen mayores

La subida de precios viene motivada por el punto anterior. ¿Cómo se llevan los productos del punto A al punto B? Con camiones, barcos, etc. Medios de locomoción que se valen de gasoil para su cometido. Pues ya está. Si vale más mover el producto, vale más el producto, esto es matemática y sentido común.

¿Acaso tiene Zapatero un camión y se dedica a transportar ganado? Creo que no.

Ahora bien, sí es cierto que transportistas y pescadores lo pasan mal, pero… ¿qué le vamos a hacer? Las reglas del juego son iguales para todos, queridos amigos, y si no os gustan, siempre podréis huir a algún paraíso comunista, que creo que en Cuba viven todos como reyes.

Si la flota gallega no puede competir en costes con la marroquí… renovarse o morir, amigos. Que hay que ver los barcuchos con los que salen a faenar, no me extraña que no les salga rentable. Hay que invertir en capital, en renovar la flota, que sin ambición no se llega a ninguna parte, y en este mundo sólo los más fuertes sobreviven. Además, si tan poco pagan y tantos intermediarios hay… ¿por qué razón no son ellos mismos los que hacen llegar el producto al consumidor? ¡Qué bien vivimos, compañero!

Tiene difícil solución lo del carburante, sí. Pero su guerra, no os equivoquéis, no es la nuestra. Están perjudicando al consumidor y aumentando más los precios. Ellos son, en su mayoría, autónomos sin dueño ni amo. Pactan sus precios por transporte libremente, y según lo que declaran, pagan unos impuestos. Pues bien, resulta que además de reducirles los impuestos, poco se puede hacer por ellos. Sólo corren el riesgo de que otro lo haga más barato, pero entonces, ¡no me jodas! ¡Simplemente se trata de que no quieren trabajar en un mercado de libre competencia! Pues bienvenidos al mundo real, en el que siempre hay alguien que lo hace más barato.

¿Acaso pretenden que el Estado les pague el gasoil con el dinero de todos los españoles? Pues va a ser eso.

3. Mi hipoteca, peor que un hijo tonto

¿Tienes una hipoteca contratada a interés variable? Lo siento por ti. ¿Acaso fue Zapatero a verte para convencerte de que compraras una casa? Lo dudo.

Para mí, como ahorrador, es un buen momento. Los intereses que me ofrecen son muy atractivos. Yo pago al contado, para evitarme los intereses, y no tengo prisa por comprar una casa, y menos mientras veo como los precios se desploman.

“Una vivienda es una buena inversión”, “los precios de las casas nunca bajan”, “alquilar es tirar el dinero”… ¿cuál de tus amigotes ha hecho las veces de asesor financiero y ha soltado alguna de estas perlas? Pues cuando te lo cruces, pártele los dientes, porque ahí tienes a tu culpable. Y la próxima vez, consulta a un profesional. Ojo, profesional, no promotor inmobiliario ni comercial bancario.

La estabilidad económica, que es una cosa de la que ya hablamos aquí, tiene mucho de variable. En economía existen ciclos de expansión y ciclos de reajuste o recesión. En 1991 hubo una crisis importante y, hasta hoy, no nos habíamos acordado de ella.

Ahora, llama de nuevo a nuestra puerta. Los bancos han cometido ciertos excesos y han dado dinero a gente que no era de fiar. Ahora que pintan bastos, se recluyen en sus madrigueras y suben los intereses, léase Euribor. Fijar el tipo de interés, que es más o menos lo que se estima que cuesta el dinero, es cosa del Banco Central Europeo, no de ZetaPé, así que ya sabes quién NO tiene la culpa de que te suba la hipoteca, patán. Huelga decir que, a mayor inestabilidad e incertidumbre, como sucede actualmente, mayor es  el tipo de interés que fija el Banco Central.

Insisto. Te has dejado engañar, y lo siento, pero la culpa de comprar una casa en esas concidiones, querido amigo, es sólo tuya, y de nadie más.

4. Conclusión a grandes rasgos

La cosa está muy mala, es cierto. Pero la verdad es que el Gobierno no puede hacer nada, más allá de capear el temporal y esperar tiempos mejores. La crisis es mundial.

Lee libros y revistas de divulgación, estudia modelos económicos, repasa la historia económica pasada y reciente, comprende las peculiaridades de la organización económica mundial actual, y reposa en casa todos estos conceptos para emitir un juicio de valor, que proponga soluciones al conflicto y no una mera crítica sin fundamento. Pero por favor, deja de escuchar la Cope y léete el programa del PP la próxima vez antes de votarlos. Ni España se rompe, ni Zapatero es el diablo.

Dios bendito, que esto es como culpar al Gobierno de que se me haya estropeado la lavadora o de que mi perro ladre de madrugada.

Recordad que más vale ‘parecer imbécil, que abrir la boca y confirmarlo’.

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Crisis inmobiliaria, financiera y de confianza

12/04/2008 | 6 Comentarios | Archivado en Nociones básicas por paumania

Tenemos el blog que parece un descampado. Lo sé, da penita, pero sólo puedo prometer que cambiaré.

Para redimirme, he decidido facilitar información clasificada, de la que circula por la Red de Redes desde hace un mes aproximadamente, y que a estas alturas ya es de dominio público. Parece provenir de la cosecha privada de Don Leopoldo Abadía, ilustre profesor del IESE Business School ahora en el Grupo Sonnenfeld, y se trata de una explicación magistral de la crisis actual que padecemos.

El tocho supongo que vería la luz hace algún tiempo, pero llegó a mi pantallita gracias a ser portada de Menéame con tropecientos mil meneos, vía Nacho Giral, que es a su vez Socio Fundador y Director General de Viajes de atrapalo.com. Así que ya veis, recién salido del horno, información de candente actualidad. Pero bueno, si es que hubiera alguien aún que no tenía conocimiento del asunto, que ya es raro teniendo en cuenta la rapidez a la que funciona en la Net española el ‘copy- past’ y la poca variedad de contenidos que provoca esta barbarie de fusilamientos en masa, yo lo dejo caer.

Me vais a permitir que no reproduzca aquí el documento íntegro, pero hay razones para ello. En primer lugar, están las cuestiones éticas y morales, ya que no me parece correcto aprovecharme del trabajo de otros sin enriquecerlo una miajica siquiera. Por otro lado, tenemos que se trata de un texto bastante extenso y que puede llegar a cansar a quien no le interese realmente el tema, por lo que optaré por redirigir al contenido original y dejar a vuestro libre albedrío su estudio. Por último, aun sin saber a ciencia cierta si Nacho fue el primero, creo que se ha hecho merecedor de la gloria y el consiguiente tráfico a su favor, que para eso la World Wide Web nació con una clara orientación al hipertexto. Así que ya sabéis, si tenéis un rato y todavía no sabéis de qué va esto de la crisis, realizad una buena lectura comprensiva de este artículo.

El resumen que voy a hacer en diez puntos de la crisis actual no lo explica todo al detalle, como es lógico, pero sirve para la misión que me ha sido encomendada. Vamos a ello.

1. Estamos en el año 2001. La Reserva Federal de EEUU baja el precio del dinero, del 6′5% al 1%. Los tipos de interés, en general en todo el mundo, se reducen de forma nunca vista y durante un largo período de tiempo.

2. El mercado inmobiliario, sector en alza, lo aprovecha. La gente se lanza como loca a comprar casas y éstas duplican su valor rápidamente. Una simple Ley de oferta y demanda. Hay relativamente poca oferta para la ingente cantidad de compradores que llegan amparados por unos intereses bajísimos.

3. Los bancos ven dinero fácil y empiezan a conceder créditos hipotecarios de alto riesgo. Surge el término subprime, es decir, hipotecas concedidas a personas sin ingresos fijos, sin empleo fijo y sin propiedades, en inglés denominados ‘ninja’ (no income, no job, no assets), que tienen un riesgo medio-alto de impago, en contraposición a las hipotecas prime, con un bajo riesgo de impago. Por supuesto, cuanto mayor es el riesgo del crédito mayor es el interés que se cobra, así que todos contentos.

4. Bonanza económica mundial y efectos de la globalización. Los bancos y cajas se prestan dinero unos a otros alegremente, que es reinvertido en la concesión de nuevos créditos hipotecarios. Como garantía de pago, los bancos empiezan a vender sus derechos de cobro en paquetes financieros “titulizados”, es decir, los créditos hipotecarios que tienen contratados con sus clientes corren ahora de mano en mano como forma de pago para financiar nuevos préstamos hipotecarios. Un bola del copón, vamos.

5. Crece la burbuja. Los precios están desbocados, la demanda parece insaciable, y las promotoras echan humo. Los bancos y cajas alimentan la situación y obtienen beneficios record. Como nada en este vida, es infinito, salvo el universo en sí mismo y la codicia de unos cuantos, se masca la tragedia.

6. La burbuja acabó por explotar. Todo lo anterior se basaba en que los ‘ninja’ pagarían sus hipotecas, pero en 2007 sucedió que los precios de la vivienda en EEUU se desplomaron. El mercado inmobiliario daba síntomas de agotamiento y se empezaba a colapsar. Resultó que los norteamericanos se dieron cuenta de que estaban pagando por sus casas mucho más de lo que en realidad valían.

7. El mercado terminó por colapsarse, ya que las ventas se habían parado en seco y a la oferta de los promotores había que sumar ahora la de los particulares. Los precios cayeron en picado. La situación económica dejó de ser buena y algunos ‘ninja’, sencillamente, no podían o no querían pagar. Otros optaron por quemar la casa e intentar estafar al seguro, eso quedó a gusto del consumidor.

8. Llega la crisis financiera. Los paquetes financieros que se vendían los bancos ya no valen nada y todos quieren recuperar su dinero. El dinero ya no rula tan alegremente, las cámaras están vacías y los ratones tristes llorando en una esquina. En España, bendito país, los bancos al menos están obligados por Ley a tener una buena reserva de dinero, así que no resuena tanto el eco en las cámaras acorazadas. En cualquier caso, hay bancos que no disponen de dinero efectivo, la crisis de liquidez, caso del Northern Rock en el Reino Unido, el American Home Mortgage y el First Magnus Financial en EEUU. Llegan las primeras quiebras y las suspensiones de pagos del sector inmobiliario. En definitiva, llegan las madres mías.

9. Por extensión, el pequeño ahorrador de Llanes, ganadero de profesión, que se creía al margen de la crisis, se ve afectado. El dinero que celosamente ha ido amontonando en su cuenta, ha sido prestado por su banco a otro banco, que a su vez se lo ha prestado a un ‘ninja’ para su hipoteca, cosas de la globalización, y ahora resulta que ese dinero… sencillamente ya no existe físicamente.

10. Al final, la crisis se ha transformado en una crisis de confianza. Los bancos no se fían unos de otros, así que aumenta irremediablemente el valor del dinero. Suben los tipos de interés y se endurecen las condiciones para obtener un crédito ante el creciente riesgo de impago. La cosa se pone fea y nos echamos las manos a la cabeza.

En conclusión, resulta que la crisis nos afecta a todos de un modo u otro.

La bola ya ha empezado a rodar. ¿Cuándo parará? Nadie lo sabe con seguridad. De momento, se ve mierda hasta donde alcanza la vista. Dicen que es peor que la Crisis del 29. ¿Cuánta gente veremos esta vez saltar por las ventanas?

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Solbes se cubre de gloria

22/01/2008 | 6 Comentarios | Archivado en Gobierno por paumania

Después de recomendarnos a todos que nos pasáramos al conejo navideño, después de insinuar que la subida de precios se debe a que no hemos interiorizado lo que vale un euro, Don Pedro Solbes vuelve por sus fueros y dice ahora que “Europa está preparada para una desaceleración”.

Ojo. Yo no dudo de que Europa esté preparada para afrontar una desaceleración económica. De lo que dudo es de que este señor se haya enterado de que a lo que nos encaminamos en España, bendito país, es a una crisis con todas las letras, no a una mera desaceleración. Es lo que tiene poner de Ministro de Economía a un tipo que se ha doctorado en Ciencias Políticas y se ha licenciado en Derecho, que en cuestiones monetarias, el señor Vicepresidente Segundo es más bien un autodidacta.

España, mal que nos pese, no es Europa, al menos económicamente, y por tanto la situación que se vive en los distintos ámbitos no es extrapolable. En España, el crecimiento del PIB se ha basado en el ladrillo. La lógica consecuencia de no tomar medidas es la que vivimos hoy: el ladrillo se marchita, los empleos se columpian y el crecimiento del país se va al carajo.

Nuestra economía no es competitiva ni productiva. Con un profesor de mi Facultad, comentábamos no hace mucho en clase que “difícilmente Europa liderará en las próximas décadas al mundo, pero es que España no lo hará jamás”. Hacía este comentario en alusión a la inversión I+D que realizaba España. Mientras EEUU y Japón destinaban el 3% de su PIB a I+D y en Europa se destinaba de media un 2%, en España apenas llegábamos a destinar un 1%, y redondeando al alza. Pero es que te da la risa cuando ves que en los Presupuestos Generales, el Gobierno mete en I+D cosas como la reparación de tanques o la compra de aviones de combate de segunda mano, hasta un 30%. Lamentable.

Pero si queremos convertir esta herida en lacerante, baste observar que España (6.800 millones $) destina en su conjunto menos capital a I+D que la estadounidense Ford (7.200 millones $) y casi lo mismo que la europea Siemens (6.000 millones $). Todos estos datos para el año 2002.

Está bien, en España el entramado económico está formado por Pymes. Es difícil que la pequeña y mediana empresa se meta en estos ‘embolaos’. Pero, ¿qué es más productivo? ¿Un euro invertido en investigación por el Gobierno, que no depende de los resultados para continuar su actividad? ¿O un euro invertido por capital privado, que sí puede obtener grandes beneficios de la misma investigación? Por el interés te quiero, Andrés.

El empresario innovador tiene una ventaja, ya lo dijo Schumpeter. Pero éste es otro tema.

Volviendo con el señor Solbes, parece ser que desde la Moncloa siguen con atención el desarrollo de los acontecimientos para tomar medidas. Este hombre no debe haber escuchado nunca eso de que “más vale prevenir que curar”, porque de otra forma no se explica. ”A ver si vamos a solucionar algo antes de tiempo, que están las elecciones aquí encima… mejor nos enmierdamos un poco”.

“No hagamos caso de las señales”, podría ser la postura oficial de nuestro ministro. Para él, que la Bolsa española haya perdido un 17% desde principio de año y se dejara un 7% ayer mismo, como consecuencia de los malos datos económicos que se van conociendo, es una situación que “no debe exagerarse”. El FMI dice que la cosa es “seria”, pero qué van a saber éstos comparados con nuestro Ministro de Economía sin título de Economía…

Todos tranquilos. Que las cortinas estén ardiendo no debe preocuparnos. Ya habrá tiempo de preocuparse cuando empiecen a arder los muebles.

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El efecto Pigmalión. Profecías de autocumplimiento

9/01/2008 | 8 Comentarios | Archivado en Nociones básicas por paumania

Hace poco, poniéndome al día sobre el mundo con las noticias de Cuatro, colaron un interesante esquema a propósito de las profecías de autocumplimiento. De hecho, no hace mucho comentaba en mi blog personal algo al respecto de estas profecías, así que el tema no me era desconocido.

El enfoque económico que dieron del efecto Pigmalión, como también se conoce a estas profecías, me resultó interesante por la simplicidad del mismo. Básicamente, ayudándonos de un dibujito que he hecho con el paint, descargando en él todo mi arte, podremos explicar de manera sencilla lo que venía a decir.

Efecto Pigmalión1.   El muñequito del número uno al lado, es una personita. Esa personita se ha visto constantemente bombardeada con la información que le envían los medios, que dicen que la cosa va mal, que está creciendo la inflación, el paro, el pan, la leche y la gasolina, es decir, todo menos el conejo y los salarios. La personita recibe toda esa información que divulgan los medios, la procesa, la asimila y se la cree. Hasta ese momento, sólo tenía señales de que algo estaba pasando, pero a ciencia cierta no podía decir que hubiera notado nada.

2.   Debido a la desazón que siente desde que recibe una información tan pesimista del mundo que le rodea, la personita se ve impulsada a llegar hasta el carrito de la compra del número dos. Cuando va a comprar, la personita siente la imperiosa necesidad de ahorrar, por si acaso, y va llenando el carrito menos que de costumbre. Es decir, gasta menos en comida, menos en vestir, menos en salir…

3.   La personita que no gasta, hace que las empresas ingresen menos euros, lo que nos lleva hasta el número tres de este circulito tan chulo que he dibujado. Las empresas empiezan a notar que las personitas gastan menos y ven reducidos sus beneficios, por lo que se ven forzadas a tomar medidas drásticas.

4.   Ese mogollón de gente del número cuatro se va a la calle. Es necesario. Los beneficios se han reducido y la empresa corre el riesgo de desaparecer. Así que, las personitas se van a casa con una mini cartita de despido que no he podido dibujar, pero que podemos imaginar que llevan en sus bolsillitos.

5.   Así, llegamos de nuevo al dibujo número uno, donde vemos de nuevo a la personita en casa, sin oficio ni beneficio, con un hijo tonto y otro pajillero, jurando en arameo porque la profecía se ha cumplido. “¡Mierda de país! ¡Nos vamos todos al carajo!”, dirá la personita completamente ofuscada.

En teoría, y sólo en teoría, ha sido la propia actitud de la personita, apoyada en la actitud de otras muchas personitas, la que ha desencadenado todos los acontecimientos. Al menos, eso es lo que nos querían vender en las noticias de Cuatro, que ya sabemos que son un poco sociatas.

A grandes rasgos, se viene a decir que como una gran parte del país teme la llegada de la crisis, el hecho de prepararse para su llegada hace que ésta sea inevitale, Sr Anderson.

En definitiva, la ley de las expectativas establece que todo lo que esperes con una determinada certeza se convertirá en tu propia profecía de auto cumplimiento. Ahora bien, cabría preguntarse si realmente estas personitas no iban a acabar en la cola del INEM de todas maneras con la brutal inflación que afectaba a su bolsillo de manera tan real. ¿Hubiera roto Neo el jarrón en Matrix si el Oráculo no le hubiera prevenido al respecto?

Según esta teoría, nos fundimos la pasta y listo. ¡Ojalá fuera tan sencillo! ¿Acaso lanzándonos en una vorágine consumista solucionaríamos el problema? Es más, ¿es que podemos ni tan siquiera permitírnoslo? Desde mi humilde opinión, mucho me temo que sólo conseguiríamos agotar nuestros ya de por si escasos ahorros mucho antes de lo recomendable.

En fin, habrá quien discrepe. Pero para mí, ni efecto Pigmalión ni hostias. Aquí algo huele muy mal y esta vez yo no he sido.

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Balance de situación

20/12/2007 | 1 Comentario | Archivado en Nociones básicas por paumania

Cuando uno estudia una carrera que realmente le gusta, suele tomarse interés por las cosas que pasan en el mundo, para poder así analizar con un punto de vista propio, y no prestado, todo cuanto sucede a su alrededor. Y en éstas me hallo.

Me encontraba repasando y ordenando mi hemeroteca, que aunque cueste creerlo yo tengo una de ésas, cuando me topé con un ejemplar de octubre de XLSemanal. En sus páginas publicaban una interesante entrevista con Luis Garicano.

Quisiera aclarar que mi hemeroteca no es muy amplia. Más bien son unas pocas revistas que voy recopilando cuando buenamente puedo, y algunas páginas de periódicos. Pero cuando vine de patearme Europa con la mochila al hombro, lo último que me apetecía era ponerme a ordenar papeluchos. Luego, claro, pasa lo que pasa, que algo que podría haber colgado de candente actualidad, se traspapela y aparece cuando uno menos se lo espera. Menos mal que todavía no es tarde y me va a a servir para hacer una radiografía a la economía española, porque habría sido una pena desperdiciar semejante material.

 Luis Garicano

Don Luis Garicano, licenciado en Económicas y Derecho por la Universidad de Valladolid, Master en Estudios Económicos por el Colegio de Europa en Brujas y Doctor por la Universidad de Chicago. Es además, desde 1998, profesor de Economía y Estrategia en la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago e impulsor de un nuevo departamento en la London School of Economics. Un buen punto de partida para decir que se trata de uno de los mayores exponentes de la conocida como fuga de cerebros española.

Con semejante curriculum, a sus 40 años, no es de extrañar que Financial Times haya dicho de él que “es uno de los economistas jóvenes más prestigiosos”, y que, por si fuera poco haya sido declarado ganador recientemente del VI Premio Fundación Banco Herrero. Su mujer debe hacerle el amor todas las noches con una pasión que el resto de los mortales desconocemos. Si fuera trucha, yo mismo se lo haría.

Pues aquí el amigo dice que España va a sufrir una crisis a corto plazo.

Después de lamerle el culo con semejante presentación, aquí va un pequeño extracto de lo que el menda le cuenta al reportero más dicharachero de XLSemanal.

XLSemanal. ¿Cuál es su visión de lo que está sucediendo en la economía a escala mundial?
Luis Garicano.
Extremadamente negativa. Y estoy preocupado por lo que pueda pasar en España. En ningún país, salvo en éste, la mayoría de las hipotecas son de interés variable. Las familias están muy endeudadas y el país es muy vulnerable. Estos ingredientes forman un cóctel megaexplosivo.

XL. ¿Qué falta para detonarlo?
L.G.
Me sorprende que aguantemos tanto. El mercado americano, donde se concedían hipotecas a gente sin garantías, hizo crac en julio. Inglaterra está igual. Y España está aguantando, pero cuando la gente vaya a refinanciar su hipoteca se va a encontrar con que les ha subido de precio.

XL. Si la gente no paga sus hipotecas, se la desahucia. Eso es una cadena terrible. ¿Dónde puede acabar?
L.G.
La cuestión es saber cuándo se va a transmitir esto al conjunto de la economía. Es cuestión de meses. Puede bajar el empleo en construcción y luego la gente, al percibir que tiene menor riqueza, restringe el consumo. Y los bancos puede que disminuyan los créditos a otros sectores. Eso puede pasar a corto plazo.

(…)

XL. ¿Hasta qué punto las elecciones de 2008 están ocultando la realidad económica?
L.G.
El Gobierno se va a poner a gastar a lo loco para camuflar la crisis: ayudas a los niños para ir al dentista, para viviendas… y todo eso puede ayudar a la economía. Eso es inyectar dinero, aunque sea por motivos electoralistas.

(…)

XL. ¿No le sorprende que haya tanto joven mileurista que se entrampa con créditos a 40 años? ¿Cómo los pagan?
L.G.
No los pueden pagar. Todos tienen la percepción de que los precios de las casas van para arriba. Por eso se entrampan ahora y piensan que van a vender más caro después, porque ésos son sus ahorros.

XL. Es como ir al casino y jugárselo todo a una ficha.
L.G.
Sí. Nadie está diversificando. Si yo pidiera un crédito de 150.000 euros a un banco para invertirlo en una compañía de Internet, la gente me diría: «¡Estás loco! Mejor invierte en varios sitios. Diversifica». Pero en España a todo el mundo le parece normal meter sus ahorros en una casa. (…) Se cree que apostar en los ladrillos es seguro, cuando es arriesgado.

(…)

XL. ¿Si fuera ministro de Economía, qué haría? ¿Sálvese quien pueda?
L.G.
Tres cosas. Primero, crear un fondo de garantía de depósitos a escala europea. Segundo, preparar un presupuesto de emergencia anticíclico para reducir el impacto si las cosas se ponen feas. Y tercero, invertir más en la economía del conocimiento. Nuestra productividad es muy baja y seguimos haciendo las cosas como en los años sesenta, con más ladrillo. A largo plazo debería ser diferente: grandes centros de investigación y gastarse dinero en innovar.

XL. ¿Es un buen momento para salir a Bolsa?
L.G.
No. El mercado de capitales no está interesado ahora en eso.

XL. A los recién casados, ¿les diría que compren una casa?
L.G.
Ni hablar. Que alquilen.

XL. ¿Y qué recomendaría a una persona mayor?
L.G.
Que venda su casa, se mude a una menor y viva de las rentas.

Fuente: XLSemanal

Pues nada. A corto plazo crisis; a medio plazo recesión. Al menos da sabios consejos.

Esta entrevista, sirve para colgarnos algunas medallas frente a los que nos siguen habitualmente. Es muy feo presumir, pero no dice nada que aquí no hayamos mencionado antes. Pero claro, ni yo mismo me creería, que soy el último mono en estos temas, por mucho que me ensalce Chexpirit.

En fin, así son las cosas, y así nos las han contado.

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Hay personas que se atreven a decir la verdad del mercado inmobiliario

14/12/2007 | 2 Comentarios | Archivado en Vivienda por Pedro Robledo (#3)

Después de haberme hartado hasta la saciedad de escuchar a los constructores decir que en España no hay crisis, que tan sólo hay una leve ralentización de las ventas; después de escuchar a “el Pocero” decir que va a construir un millón de viviendas en Madrid (cuando de las 13.500 viviendas de Seseña ha vendido menos de mil), uno se alegra de leer a gente valiente como Ángel Serrano, de Aguirre Newman: “Aguirre Newman prevé que en 2007 la venta de viviendas caiga el 70% con respecto al año anterior“.

Sí, has leído bien, no se me ha ido el dedo de tecla: ¡un 70%! Pero bueno, es algo que tú y yo ya sabíamos porque no somos idiotas y tanto internet no nos ha dejado ciegos -todavía-, así que hemos podido regalarnos la vista con el nuevo elemento decorativo de moda para las terrazas: un cartel enorme en el que pone “SE VENDE”. El que venda los carteles desde luego se está forrando porque todas las fachadas -al menos de Madrid (si eres de fuera coméntanos si el tema varía mucho por tus dominios)- se han apuntado a éste último grito. La comunidad que no tiene un vecino (o dos, o tres) con un buen cartel de “SE VENDE” debe ser porque no tienen dinero ni para pagarlo. Porque esa es otra (dato calentito), el último dato de inflación la sitúa en el 4,1%, pero si quieres ir a comprar un paquete de arroz llévate contigo un 40% más que lo que llevabas el año pasado.

Así que el hecho de que haya alguien que realmente se atreve a dar datos más cercanos a la realidad pues es de agradecer. Yo también he abierto dos líneas de investigación y he llegado a la conclusión de que no es momento para comprar una vivienda, porque:

- Uno: Si las instituciones financieras no se fían ahora de ellas mismas para prestarse dinero ¿qué condiciones te van a pedir para concederte (a tí y a mí, ciudadanos de a píe JASP-y-con-estilo-pero-sin-un-puñetero-duro) una hipoteca de 300.000 euros?

- Y dos: Está claro que los precios tienen que bajar y bajar porque todo el mundo que puede se está esperando a ver hasta dónde bajan (más que nada porque hay gente que no le coge el gustillo a eso de casarse con el banco para toda la vida y vivir todos los finales de mes con más adrenalina en las venas que Indiana Jones).

Eso sí, hay una lectura muy negativa en todo esto que es la desaparición de miles de trabajos basura en inmobiarias. Para todo el mundo que haya perdido un empleo en una de estas inmobiliarias que han crecido como hongos aprovechando el buen momento que vivía el sector, que no se apene. Por fortuna en España el trabajo basura vive uno de sus mejores momentos y no le costará nada encontrar un trabajo de mileurista y disfrutar así de un sueldo fijo más alto que el que tenía hasta la fecha. Otro tema es la gente que trabaja en la construcción.

En una ocasión estuve en una inmobiliaria para una entrevista de trabajo (no escribiré su nombre porque por muy verde y muy “tecno” que fuera no era muy distinta de las demás que se crearon de la noche a la mañana). Cuando llegó el punto de las condiciones laborales, la persona con la que estuve hablando tuvo que llamar al SAMUR al verme tirado en el suelo, con espumarrajos por la boca, y en plenas convulsiones. Recuerdo que estaba totalmente asustado en el frío suelo pensando si en ese momento iba a aparecer Trinity o Morfeo para rescatarme de la realidad virtual de Matrix, pero no, al final vinieron los del SAMUR y me dí cuenta que las condiciones ofertadas correspondían a un mundo totalmente real.

Así que enhorabuena a Ángel Serrano y a Aguirre Newman, y a todos los demás (inmobiliarias, ferias y salones del inmueble, constructoras, y cia) evangelistas del “mercado sano” y del “ligero estancamiento” recordarles que no somos idiotas. Si el mercado va tan bien como dicen ¿por qué desciende el ritmo de la construcción?

Un saludo!

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El IBEX al alza por cuarta semana consecutiva

15/10/2007 | No hay comentarios | Archivado en 7 días por acalzada

Esta semana el IBEX ha vuelto a cerrar al alza, en su cuarta semana consecutiva. Las subidas se han generalizado en todos los sectores y valores, especialmente los bancos y las telecos, mientras que Vueling ha sido la más castigada de la semana. La esperada salida de Criteria a bolsa, la más importante del año, se fijó finalmente en 5,25 euros. La diversidad de posiciones entre los expertos sobre el tema ha dado para muchos renglones, sin embargo, la tendencia mayoritaria apunta a que se ha tratado de una salida “discreta”.

Más allá de nuestras fronteras, la crisis de las subprime parece estar superada, después de los meses de verano de desconcierto, nerviosismo e incertidumbre.   Los expertos aseguran que el impacto de la crisis en las entidades financieras europeas no será tan grande como se esperaba, de manera que se esperan meses de tranquilidad y recuperación de la confianza.

Aun así, será la presentación de los resultados trimestrales la que arroje más luz sobre el asunto. Las cifras del tercer trimestre del año han comenzado a publicarse esta semana, y a buen seguro serán examinadas con lupa por los analistas.

En USA, y a punto de cumplir 20 años del crash de 1987 el DowJones cierra con máximos históricos. Google superó el martes los 600 dólares por acción por primera vez en su historia bursátil.

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