Suscribirse: Posts | Comentarios

MySpace, el león herido Dos modelos de explotación del fútbol

En crisis… centrarse en el negocio

0 comentarios

25_procter_gamble

La economía capitalista conoce dos ciclos: expansión y recesión. Estos ciclos también afectan a las empresas, pues en momentos de expansión es normal que, en general, la tesorería vaya bien y los ingresos crezcan a buen ritmo en un período más o menos prolongado.

En esos momentos de expansión, las empresas no pueden rentabilizar toda esa tesorería. Incluso dando créditos a sus clientes para que estos compren con más facilidades, aun con que ese cliente tenga un alto riesgo de impago.

Llega entonces el momento de hacer inversiones. En ocasiones, se tratan de inversiones financieras ya sea en deuda pública, deuda corporativa o acciones admitidas a cotización, según la aversión de riesgo de la empresa y el excedente de tesorería que hablemos.

En otras ocasiones, las empresas prefieren que sean inversiones más a largo plazo. Normalmente para tomar experiencia en un mercado o abrir una nueva línea de crecimiento, o bien, consolidación de sus ingresos (si estos son muy dependientes del ciclo económico).

Pero cuando llegan los tiempos de crisis, las empresas prefieren centrarse en sus sectores estratégicos. Suelen ser aquellos negocios con mayor tradición en la empresa, los que mayores ingresos en ese momento aporten, los que mejores resultados de su venta se obtengan o aquellos que mejores expectativas de futuro tengan. Estos extremos son los que los directivos de la empresa tendrán que sopesar tranquilamente pues afectarán al futuro de la empresa e, incluso, a su supervivencia (ya sea en el corto o el largo plazo).

Me parece interesante este tema después de dos noticias que he leído estos dos últimos días.

Ayer, Procter & Gamble anunció la venta de sus negocios en el sector farmacéutico a una compañía irlandesa, Warner Chilcott, por 3.100 millones de dólares, para centrarse, según la empresa, en su negocio estratégico de productos de consumo (H&S, Olay, Gillete,… entre otras muchas).

Y en el día de hoy, también podemos leer que SOS, después de la mala gestión de sus anteriores directivos, que están acusado de desviar fondos de la empresa (sus accionistas seguramente preferirán la palabra robar), además de incrementar la deuda muy por encima de la generación de recursos de la empresa.

Tan dramática es la situación de SOS, que después de vender Cuétara, ahora se plantea de venderlo prácticamente todo, menos sus marcas claves de aceite. Incluso, su negocio de arroz donde la marca SOS es la que da nombre a la empresa.

Si cuando llega una crisis, además se une una pésima gestión, las empresas están, en ocasiones, obligadas a tomar medidas drásticas. Tanto como poder llegar a vender una marca que es la que da nombre a la empresa.

También te puede interesar:

Deja un comentario