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Resultados de los premios Bitacoras.com 2008 La crisis no acaba con la Fiesta en España

El fiasco del G 20

1 comentario

Estaban llamados a refundar el capitalismo, pero al final todo fue una ilusión.

Los amiguetes del pequeño George

Los amiguetes del pequeño George

El mundo estaba muy pendiente de la reunión de las 22 economías más poderosas del planeta. Una reunión que se auto proclamaba heredera de aquella en la que, entre el 1 y el 22 de julio de 1944, en la pequeña villa de Bretton Woods, New Hampshire, las 44 economías más representativas de aquel entonces se reunieron para establecer el que sería el Nuevo Orden Económico Internacional. Hace ahora 64 años, realmente se vieron resultados, con el nacimiento del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, o con la aplicación de la paridad dólar-oro.

Cierto es que quienes más salieron ganando con aquella pantomima de Bretton Woods fueron los USA, los únicos que estaban en condiciones de negociar y, por qué no decirlo, ‘comprar’ a sus compañeros de batallitas una posición ventajosa para el futuro norteamericano, respaldados por los enormes beneficios que la venta y alquiler de su maquinaria bélica en la 2ª Guerra Mundial les había dejado, así como por los beneficios más que probables de las jugosas inversiones en la reconstrucción de una Europa en ruinas. Cierto es, además, que en 1957 se puso fin a la paridad fija del dólar con el oro, debido a la conocida incapacidad yankee para dirigir los designios del planeta. Pero coño, aquellos días se hicieron grandes cosas.

Ahora, con la peor crisis que ha conocido la humanidad desde 1929, con la oportunidad de sentar las bases para hacer del mundo un lugar mejor, resulta que han ido de acampada a la Casa Blanca, presumiendo de lo amiguísimos que son, invitándose a sus respectivas casas para veranear, tomando láminas de foie con reducción de módena y brioche caramelizado con aceite de gengibre, magret de pato confitado a la miel y, para lo que era imprescindible la aportación española, unos buenos caldos de Rioja y Ribera de Duero, para que el menú no haga bola.

Lamentable.

Y es lamentable, porque nada ha salido de allí. Básicamente, cada uno ha ido a exponer lo que ha hecho en casa, lo que esperan conseguir con ello y… Santas Pascuas. Ni compromisos ni actuaciones ni nada de nada. Debe ser que lo están haciendo de puta madre y que no hay nada que mejorar.

Se esperaba que se creara un organismo de control internacional para evitar, entre otras cosas, un nuevo desastre financiero como el de los últimos meses, pero se ha rechazado, sobre todo por parte de EEUU, por oler a intervencionismo. Ya sabemos que tratándose de EEUU y del liberalismo salvaje y a toda costa de la Administración republicana de Bush, iba a ser difícil. Si es que encima jugaban en casa. Veremos qué sucede con la Esperanza Negra, Barack Obama.

Se esperaba, y con ansia, que España aportara, además de sus excelentes caldos, el modelo financiero que ha sido alabado por infinidad de economistas y publicaciones especializadas. Pero ni eso. Ya decía yo, que qué pintaba allí Zapatitos, que ni habla francés ni inglés ni nada que no sea castellano-leonés. ¿O es que no lo habéis visto acurrucado en su silla, hecho un ovillo, solo solísimo en las reuniones de la UE?

“Mayor transparencia”, eso es todo. Menudo compromiso. Esto es como si nos entraran a robar en casa por tener una cortina en lugar de una puerta, y dijeramos, “no nos preocupemos, cambiaremos la cortina”. Una puerta, imbéciles, poned una puerta.

Algunos dirán que ya es algo que las 22 economías más importantes se hayan reunido. Pero es que la idea era que algo saliera de allí, no solo que se dieran palmaditas en la espalda y se dijeran “¡oh, qué buenas ideas tienen ustedes, y qué mujeres más guapas!”.

En fin, esperemos que quiten la cortina y que nos pongan una puerta. Pero eso sí, con picaporte y cerradura.

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  1. Claro ejemplo de la evolución que has mantenido este tiempo.

    Promover la intervención es, cómo diría yo, como prender con gasolina tu vivienda cuando ves que ha saltado una chispa.

    Siempre, la solución de todos los gobiernos, después de todas las crisis, se centran en el intervencionismo. Abramos los ojos, centrémonos en el presente, analicemos las causas y promovamos una solución.

    La solución para evitar que se repita lo que ha pasado es muy sencilla y harto conocida: Eliminar los controles. Eliminar los bancos centrales. Eliminar de golpe el control sobre los tipos. ¿Tan difícil parece?. No es complicado y todos sabemos que es la razón de la crisis pero, ocurre lo que ocurre, que los bancos centrales existen como parche al sistema de coeficiente de caja promovido por los gobiernos para legalizar la reserva fraccionaria y poder conceder créditos a quien lo necesita en todo momento.

    Ajo y agua.

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