Bueno, hoy voy a introduciros en el no tan fascinante mundo de los brokers.

Un broker, para el que no ande muy puesto, es un tipo trajeado y engominado, como mi amigo Moltó, que trabaja en una sala con suelo de madera, corre de un lado a otro, y voz en grito dice aquello de “compro, compro” y “vendo, vendo”. Curiosamente, broker significa “corredor”. Es importante no confundir el grito de guerra, pues si dijera algo como “para hoy, la niña bonita” hablaríamos de un empleado de la ONCE, y no de un broker de Bolsa.

La Bolsa, como habréis deducido, es la sala de parquet, y de ahí que se llame “parquet” y no “mármol” o “césped artificial”. A la gente de este mundillo le gusta llamar a las cosas por su nombre. Como muestra, Wall Street, quizá la Bolsa más famosa del mundo, sita en New York, y que debe su nombre a… la Calle del Muro, conocida así porque en esa calle… pues había un muro.

En fin, supongamos que tienes 10.000 € y que quieres jugar a esto de la Bolsa, que parece que sólo va para arriba. En primer lugar, deberías saber que esto no es un juego, y que los billetes son de verdad. La Bolsa en sí, es lo que se llama un mercado de renta variable. Se le llama así porque el valor de cada acción se negocia cada día. Ejemplo:

“El kiosko de la esquina sale a Bolsa. Cada acción vale 1 € y se emiten 10.000 acciones. Eres tan estúpido que todas las acciones son tuyas. El primer día, antes de abrir la Bolsa, tus acciones valen 10.000 €. Se abre la sesión, y nada más empezar te das cuenta de tu error. Al cierre de la Bolsa, tus acciones no las quiere nadie, porque un kiosko es una mala inversión. Sólo hay un tío que te ofrece 1 € por todas tus acciones. Decides vender tus acciones, las 10.000, a 1 €, ya que tus acciones valen eso. El Estado anuncia esa misma noche que, en la parcela donde está tu kiosko, se ha encontrado un pozo petrolífero. Se abre la Bolsa al día siguiente, y se paga cada acción de tu kiosko a un millón de euros. Tu kiosko vale ahora 10.000 millones de euros. El broker que te compró las acciones, las vende, y se retira a una isla en Barbados junto a una docena de dispuestas y jóvenes vírgenes.”

Más o menos, así funciona la Bolsa. Es un compendio de dimes y diretes, rumores y verdades a medias, especulación en estado puro. Entrañan un riesgo importante, y por eso cuando la Bolsa da máximos históricos todo va bien… pero en 1929 pasó que un día la cosa no iba tan bien, al siguiente fue peor, y al tercero la cosa se iba a pique, se perdieron fortunas y la gente empezó a saltar por las ventanas. Siguiendo el espíritu de llamar a las cosas por su nombre, llamaron a esta crisis la Crisis del ‘29, y al primer día lo llamaron Martes Negro, por eso de que era martes, y como es de suponer, el Jueves Negro fue jueves. Bueno, ya sabemos que es importante que no cunda el pánico en la Bolsa JAMÁS.

Es normal, cuando se viven unos momentos tan buenos en Bolsa como los actuales, que un día cedan un poco. Es el día que llaman de “recogida de beneficios”, en el que venden las acciones con un alto valor por temor a que ese valor decaiga. Los viernes, por alguna extraña razón, son días positivos para la Bolsa.

La Bolsa vive períodos estacionales, en los que se suceden subidas y bajadas de larga duración, dependiendo de muchos factores, pero quizá el más significativo sean los tipos de interés. La inestabilidad internacional afecta de manera muy negativa, como a toda la economía internacional.

¿Y qué es eso del IBEX 35? Pues tiene el nombre más raro de todos, pero yo te lo explico. IBEX viene de los términos IBEria e indeX, que de toda la vida quiere decir “índice de Iberia”. El 35 es el número de valores que lo conforman. Digamos que en Bolsa puede entrar cualquiera, pero los 35 del IBEX juegan en Primera División, y el resto en otras categorías. También hay ascensos y descensos. Para formar parte de los 35 elegidos, hay que cumplir unos requisítos algo complicados, pero os bastará saber que se eligen por su liquidez. Para ser guay, hay que llamar al IBEX 35 por su nombre de pila, ”selectivo español”.

Los mercados de renta fija son otra cosa. Aquí se ofrece otro producto, que no se negocia, y por el que te pagan un interés fijo en función de cuándo lo contrates y la duración que elijas. En este caso, los beneficios son menores, pero al menos están garantizados. Cuando los tipos de interés son altos, son una buena opción, siempre que no te mole nada lo de jugar en Bolsa.

Si te animas, aquí tienes un excelente link en el que te dicen todo lo necesario para entrar en Bolsa.

http://www.finanzas.com/noticias/novato.asp?id=6864900

Ya te adelanto que se puede hacer a través de agencias o sociedades de valores, a través de un broker online, e incluso a través de nuestro propio Banco, aunque éste último es el menos rentable de los tres.

Yo te recomendaría, antes de lanzarte a los tiburones, que te informaras muy bien acerca del tema y consultaras con algún experto. El dinero que se juega es de verdad, y además es el tuyo. No meditar bien estos temas es como meterse en la jaula de los leones, desnudo y cubierto de sangre de nutria. La Bolsa ahora mismo es una gran oportunidad y arroja máximos históricos día tras día, pero es Ley que todo lo que sube… el próximo lunes puede comenzar otro perído estacional y encadenar 6 meses de pérdidas.

Pase lo que pase, no te tires por la ventana.

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