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Reconversión en el sector del automóvil en España

Después de más de un año, de la última crisis del petróleo (no porque no hubiera, sino porque subió mucho su precio), ya se van perfilando algunas de las iniciativas que se negocian entre las administraciones españolas (y supongo que otras iniciativas similares se están llevando a cabo en otros países) y las compañías de automóviles.
En primer lugar, referirme al anuncio que se ha hecho hoy, por parte del Gobierno, de que se concederá avales al sector del automóvil por valor de hasta 1.000 millones para las iniciativas que lleven a cabo que conlleven la fabricación en España de nuevos modelos de coches, especialmente, eléctricos o híbridos.
En segundo lugar, a las intenciones de Magna de reducir la plantilla de Opel en Zaragoza en unos 1.300 trabajadores (de una plantilla total de unos 7.000).
El trabajo a jornada parcial, a debate

Algunos empresarios, economistas y diferentes expertos señalan que el trabajo a jornada parcial sería una de las formas de paliar la crisis. Puede ser cierto, de hecho, yo pienso que lo es.
Hay mucha gente que necesita trabajo, pero que también necesita que el trabajo se adapte a sus necesidades. Me gustaría dar por bueno: “Trabaja para vivir, no vivas para trabajar”. Creo que es lo saludable, trabajar para procurarte un mínimo nivel de sustento para una persona y su familia.
Hay personas que no se pueden permitir trabajar a jornada parcial. Por ejemplo, cabezas de familia (normalmente hombres, pero también alguna mujer) que necesitan emplear mucho tiempo trabajando para conseguir sacar adelante una pareja (que por la razón que sea, no trabaja) y una prole (con necesidades obvias de los niños y jóvenes).
Ajustes en el sector del motor
Sobran coches, ya creo que nadie lo duda. Las empresas fabricantes de automóviles se encuentran con un exceso de capacidad en sus plantas que supondría el doble de lo que actualmente producen. No sólo las plantas podrían producir más de lo que deben, sino que sus empleadosc cuando trabajan también producen demasiado.
Por otro lado, los precios están más bajos que nunca y además varios gobiernos han tomado medidas fiscales para apoyar las ventas. En España, se trata del famoso Plan 2.000E, con los publicitados y promocionados 2.000 euros ya ha conseguido que el mercado de las ventas de coches a particulares empiece a dar buenas sensaciones este mes de julio (pronto conoceremos los datos definitivos), no así para las empresas de alquiler de coches, empresas y profesionales.
Pero, esto que debería ser una buena noticia, después de todo lo que nos está costando que unos pocos afortunados estrenen coche nuevo, no va a servir para mucho. Los fabricantes de automóviles siguen adelante con sus planes de ajuste en sus plantillas.
En el caso de Nissan, ayer pudimos ver como despedían a unas 698 personas de un plumazo y sin temblarle la mano. Alguno hubo que se enteró la mañana que llegaba a trabajar y su tarjeta no funcionaba para acceder a la fábrica. Y una imagen lamentable la dada por la empresa por la falta de sensibilidad en el trato dado a aquellos que iba a despedir.
Y después de este episodio, es Ford la que anuncia más reajustes. En su caso, también son unas 600 personas las que prevé poner de patitas en la calle.
Y aún le queda el turno a Opel, que aún anda negociando su futuro con los posibles compradores de una buena parte de la empresa. Todos los candidatos también han anunciado su intención de llevar a cabo recortes de personal.
El caso es que es una lástima que unos gobiernos luchen tanto por el mantenimiento de la actividad en una planta y las grandes empresas de la automoción no tengan más intención que la de aumentar beneficios el año que viene como sea.
En Junio bajó el paro en 55.250 personas

Este mes de Junio, los servicios públicos de empleo encadenan la segunda bajada del desempleo en España.
Ayer ya el Ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, se atrevió a adelantar los datos del desempleo diciendo que sería un dato positivo.
Los datos publicados revelan que el número de desempleados cayó en 55.250 personas en junio respecto a mayo (-1,5%), quedando en 3.564.889 las personas que están sin empleo.
En términos desestacionalizados, el desempleo subió en 107 parados más (luego la crisis económica persiste en la economía real). Aunque es mejor que el dato desestacionalizado de mayo cuando reflejaba que la cifra de desempleados había aumentado en 88.594 personas.
Por sectores económicos, el paro registrado presenta las siguientes variaciones respecto a mayo: en
Agricultura sube en 1.531 (1,65%); en Industria se reduce en 10.634 (-2,15%); en Construcción baja en
16.367 (-2,30%); en Servicios se reduce en 31.852 (-1,54%). Por último, el colectivo Sin Empleo Anterior
sube en 2.072 personas (0,84%).
El desempleo masculino se sitúa en 1.783.180 al bajar 38.427 (-2,11%) y el femenino en 1.781.709, al
reducirse en 16.823 (-0,94%) en relación al mes de mayo. Si lo comparamos con junio de 2008, el paro
masculino sube en 731.762 (69,60%) personas y el femenino se incrementa en 442.703 (33,06%).
Por su parte, el desempleo de los jóvenes menores de 25 años baja en junio en 26.022 personas (-5,82%)
respecto al mes anterior y el paro de 25 y más años se reduce en 29.228 (-0,92%).
El paro registrado desciende en 16 Comunidades Autónomas, entre las que destacan: Cataluña (-16.794),
Galicia (-7.278) y Castilla-La Mancha (-6.287). Sube, en cambio, en Madrid (1.011).
En cuanto a las provincias, el desempleo registrado desciende en 47, entre las que destacan: Barcelona
(-10.209), Alicante (-2.809) y Balears (-2.629). Por el contrario, sube en 5: encabezadas por Almería
(3.028) y Madrid (1.011).
En todo caso, no hay que olvidar que el dato del desempleo en término interanuales (el de los últimos doce meses) el paro ha aumentado en 1.174.465 personas, cifra que supone un incremento del 49,13%.
En definitiva, los datos no son para echar las campanas al vuelo, pero al menos da un alivio mientras la economía internacional se recupera y empieza a recuperarse el consumo, la inversión y el crédito. Ya en septiembre y octubre tendremos tiempo para evaluar las medidas anticrisis si surten efecto (para mí es sólo para esperar la recuperación de los países del entorno y de la economía financiera) o no (como pronóstican la debacle. Tiempo al tiempo para evaluar tendencias.
¡Cuatro millones!
¡Oh, sí! ¡Lo hemos conseguido! Algunos decían que no íbamos a ser capaces, pero yo nunca perdí la esperanza. Si es que, cuando este país se lo propone, es capaz de cualquier cosa.
Se hicieron buenos los malos augurios y alcanzamos al fin la mágica cifra de cuatro millones de parados. Cuatro millones de personas, con nombre y apellidos, que se han quedado sin empleo. Estamos batiendo todos los records.
A pocos nos pilla por sorpresa.
La última vez que, aquí mis amigos, se reunieron en el Congreso con una sesión en directo, creí ver la luz al oír hablar a nuestros mandatarios sobre la posibilidad de tomar medidas estructurales. Se me puso cara de gilipollas enamorado, los ojos en blanco y bramé al cielo, ‘¡por fin alguien se atreverá a cambiar nuestro maltrecho mercado de trabajo!’ . Qué equivocado estaba. Desde entonces hasta hoy, nada.
En lugar de curar y desinfectar la herida, una herida muy fea y que muy probablemente hubiera necesitado puntos de sutura, nos limitamos a poner una tirita, darle un besito y decir aquello de ‘cura sana, cura sana, si no se cura hoy, se curará mañana’. Lógicamente, se ha infectado.
Y había que amputar.
La crisis se está cebando con este país, y nuestro Gobierno ha destacado por su vehemente inmovilismo. Por fin se hace pública la razón por la que ‘Barbitas’ se echó a un lado. Estos datos ya se conocían y había que anticiparse. Si se te gangrena un miembro, córtalo.
Ya no les queda crédito. Lo tienen perdido. Llegado a este punto, pudiendo tomar medidas impopulares para salvar la situación, se limitan a intentar salvar no se sabe muy bien qué. Quizá la máxima del Ejecutivo sea ’si no hemos hecho nada, ¿cómo va a ser culpa nuestra?’.
Un ejemplo.
Yo pensaba que reducirían la jornada laboral a 35 horas, con la consiguiente reducción de salario. Como contrapartida, podrían reducir las cotizaciones a la Seguridad Social y empezar a capitalizar el sistema de pensiones, con el cómputo de toda la vida laboral. Si hay poco trabajo, que se reparta un poco mejor, pero sin incurrir en recortes netos de salario. Se ahorrarían muchos gastos sociales derivados del paro. Además, facilitaría la conciliación de la vida la vida laboral con el ejercicio de una profesión. Si queremos parecernos a nuestros vecinos europeos, sobre todo siguiendo los modelos francés y alemán, las 35 horas son un paso lógico.
Ya digo que es sólo una de tantas propuestas. Quizá mejor que no hacer nada.
Otras, mal que nos pese, pasan por abaratar el despido. Mejor despedir a la mitad que tener que echarlos a todos. Pero esto no ocurrirá con los actuales costes de despido, ya que es mejor en muchos casos echar el cierre y liquidar las deudas con lo poco que haya.
¿Y qué pasó con la contratación a tiempo parcial? ¿Cómo puede menospreciarse un tipo de contrato que da trabajo a gran parte de la población europea? Por lo visto, eso sólo queda para países desarrollados y grandes multinacionales.
Preguntas sin respuesta. Como en ‘La Historia Interminable’. La nada. Un croma en blanco con la cara de Zapatero.
En fin, ya tenemos en mente el próximo objetivo. Los cinco millones de parados. Quizá así consigamos que nos saquen de Europa y del Euro. Nos lo estamos ganando a pulso.
¡Momentos musicales!
3 millones de parados y sólo es el comienzo
El mes de noviembre nos anticipa unas Navidades muy, pero que, muy amargas. Y es que 171.243 personas ingresaron a las listas del paro en España. Con esta cifra se está a punto de rebasar los 3 millones de parados, un hecho que no se conocía desde hace doce años.
El dato de noviembre es el peor del que se tenga constancia para este mes y 4 veces superior a la cifra del año pasado. El aumento es generalizado en todos los sectores, pero con especial énfasis en construcción con 40.453 desempleados más (+8,4%), servicios con 97.697 parados más (+5,9%), industria con 22.717 desempleados en noviembre (+6,5%) y agricultura con un aumento de 5.792 parados (+6,1%).
Por sexos el incremento fue mayor en hombres con un 8,3%,mientras que las mujeres paradas aumentaron un +4%.
La contratación también cayó con mucha fuerza a tasas del 26,9% y de los contratos que se firmaron apenas un 32% fueron indefinidos.
Parece que las contínuas medidas del Gobierno no hacen ningún efecto, por lo menos en los trabajadores. Quizás sería el momento de empezar a pensar en otro tipo de medidas y no sólo aquellas que sirven para tapar los agujeros de los grandes patrimonios del país o para continuar pagando las primas de ejecutivos que han demostrado sobradamente su incapacidad.
