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La importancia de la organización y control del mercado

Hay algo en que coinciden la mayoría de los economistas: el mercado es capaz de asignar los recursos más eficientemente que cualquier cosa que podamos inventar para sustituirlo.
El mercado es el lugar (no tiene porque ser físico) donde los oferentes y demandantes se encuentran para realizar sus transacciones. Algo muy importante para este mercado, suele ser que haya un número importante en cada extremo del mercado (oferta y demanda) para que ninguno de los dos pueda tener suficiente poder de mercado como para incidir en la cantidad y precio óptimos.
Los economistas liberales nos dan muchas razones para justificar las bondades del libre mercado, pero también son mayoría que defienden que se necesitan unas instituciones que controlen los mercados para evitar violaciones en sus reglas. Se necesitan para asegurar una calidad (entendiéndola globalmente), unos recursos judiciales efectivos para reclamar daños y perjuicios por la falta de esta calidad, para asegurar que la información que se da sobre el producto (del tipo que sea) sea veraz, … Esto se consigue (o se trata de conseguir), entre otros, con la aplicación de la justicia, de árbitros (que son más rápidos), leyes de comercio y de consumo, de publicidad,…
También hay instituciones que tratan de velar por el buen funcionamiento del mercado y de hacer una vigilancia a priori, como son: el Banco de España (a la banca), la CMT (a las telecomunicaciones), la CNMV (bolsa de valores),…
Toda esta explicación (que muchos conocen de sobra) viene a cuento después de que la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) haya puesto el grito en el cielo por la escasa competencia en el mercado de carburantes. Un mercado controlado en España, principalmente, por Repsol, Cepsa y BP. Todos los que tienen automóviles pueden comprobar que, además de un alto precio, también éste varía poco entre varias gasolineras.
La CNC pide que se pongan menos trabas en las aperturas de nuevas gasolineras, reduciendo los trámites y acelerándolos. La mayoría de las nuevas aperturas son promovidas por las grandes superficies, que buscan ese gancho para atraer a los clientes a sus comercios con precios atractivos en sus combustibles.
Deseo, aunque no sé si espero, que esta crisis mueva a las instituciones a intervenir un poco diversos sectores donde grandes multinacionales imponen su ley por las enormes barreras de entrada que supone competir con ellas imponiéndoles algunas medidas para favorecer la competencia que conllevará, a mi juicio, más empleo y mejores precios para la economía.
La AIE optimista en la demanda de crudo pero no en el precio
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha hecho públicas sus previsiones de demanda de petróleo, pero tambíen su preocupación por su precio.
En cuanto a la demanda de petróleo, comentar que prevé que este año caiga un 2′3% respecto a la demanda del año anterior, que son 190.000 más que su primera estimación para este año. En cuanto a 2.010, la AIE espera un incremento de 70.000 de barriles más respecto a su primera previsión, hasta los 85′3 millones que ahora prevé que se alcanzarían.
Esta revisión al alza está claro que lo hace porque desde la AIE empiezan a ver brotes verdes o, al menos, a convencerse de las voces que dicen que los ven (si los hay o no os lo dejo a vosotros lectores).
Lo que también ha señalado la AIE, es su preocupación por el precio del petróleo. Explican que con un precio del barril de petróleo más allá de los 70 dólares haría más difícil salir de la crisis para la economía global, en especial, para los países importadores de petróleo.
No le falta razón a la AIE en su preocupación, pero el precio del barril de petróleo escapa de sus manos y de sus declaraciones, que salvo un vaivén pasajero cuando se hacen declaraciones y estimaciones negativas, el barril sigue buscando y encontrado el camino para continuar su subida.
Poco a poco ha ido rompiendo resistencias, prácticamente de 10 en 10 dólares. Y aunque al principio le cuesta hacerlo, finalmente lo consigue. Ahora ya tiene cercano su próximo reto, que son los 80 dólares.
Mientras la especulación campe a sus anchas en el mercado, los operadores seguirán tratando, como últimamente hacen, el petróleo como si fuera una acción de una empresa.
Cualquier noticia o impresión general de recuperación económica lleva al mercado del petróleo a volver a subir.
No me extraña que chinos e indios (al menos, lo que se habla en la prensa económica) estén interesados en comprar a Repsol su filial argentina YPF. Dentro de poco el petróleo será escaso, a menos que lo impidan los coches híbridos como el de GM.
La AIE prevé caída del consumo de petróleo
La AIE (Agencia Internacional de la Energía) prevé para el presente año una caída del consumo de petróleo de 2.9%, pero para el 2.010 estima una subida de este factor energético de un 1.7%.
Esto sin duda, debería desalentar a los mercados de petróleo, aunque anteriormente cualquier previsión o noticia para los operadores de petróleo sobre el precio del barril de crudo les trae sin cuidado.
Sólo hay que observar la escalada de su precio desde hace unos meses que ha llegado casi a doblar su mínimo. El mercado de petróleo se ha visto influido por las mismas variables de la renta variable, esto es, los indicios de recuperación que algunos dicen ver (o presentir su llegada próxima).
Esto debería hacernos pensar sobre la lógica que a veces tienen los mercados, que reaccionan subitamente a las noticias o declaraciones políticas, pero no a los datos fundamentales sobre consumo y extracción de petróleo.
Parece que esta tendencia acabó, instalandose ahora las bajadas paulatinas de su precio. El motivo sin duda es el retraso de las noticias de recuperación, que también está afectando a la renta variable.
Cualquier atisbo de recuperación es secundada por el mercado, pero sumándolas todas las noticias positivas (algunas hay) han colocado al mercado en una posición ajena a la realidad. La corrección es necesaria y para los que aún están fuera del mercado de la bolsa tendrán su oportunidad de subirse al carro, pero vista esta primavera tan optimista habría que temer ya que cuando salgamos de la crisis financiera comience la crisis energética.
Petróleo a 20 Dólares el barril para Junio de 2009
Sé que este titular tan rimbombante puede parecer un poco oportunista. Lo cierto es que voy a intentar explicar los motivos que me llevan a realizar esta afirmación en contra de todas las previsiones de los analistas internacionales. Algunos de ellos, como nuestros amigos de Golmand Sachs, aseguraron que finalizaríamos este año en 200 Dólares el barril. Así que ya vemos donde no tenemos que ir a pedir opinión. Pero bueno, supongo que algunos no hacen análisis o dicen lo que piensan, sino más bien lo que les conviene.
Mi apuesta viene dada por varios factores que explican porque el barril caerá hasta los 20 Dólares o menos antes de Junio de 2009. Es más, no sólo afirmo eso sino que voy más haya: nunca tocará los 200 Dólares mientras sea un artículo de primera necesidad como hasta ahora. El principal argumento que aporte es que, contrariamente a lo que todo el mundo dice, existe más petróleo del que se va a consumir en los próximos años. El problema es todos los expertos hacen análisis basándose en una demanda creciente de consumo, pero esto es un grave error porque la euforia especulativa de los últimos años ha provocado que el desarrollo de energías alternativas se haya disparado. Hasta el momento esto no se hacía patente debido a que las energías alternativas tan sólo cubrían el aumento de la demanda energética. Pero, ¿qué ocurre en esta situación actual, con bajadas del consumo de gasolina, queroseno y haste de electricidad? Lo que sucede es que las energías alternativas serán las que cubran la demanda porque se han hecho inversiones que se tienen que amortizar y además, los gobiernos las favoreces. De esta manera el crudo entrarà en un exceso de oferta y bajará su precio. Pondremos el ejemplo del mapa energético Español, muy dependiente del petróleo actualmente. ¿Qué pasará en 2009? El consumo de petróleo y sus derivados caerá de manera notable, sobre un20% o más. Razones que hay detrás de esta predicción:
- En el sistema eléctrico ya se empieza a notar la bajada del consumo eléctrico, 1,4% en septiembre y 2,5% en noviembre. Tanto el carbón, el gas como el fuel bajan su peso en el mix y sufren reducciones del 40 al 10%, en favor de la eólica y otras fuentes. Todo en un año bajo electricidad hidráulica por la sequía (si se pone a llover con normalidad la situación se disparará).
- En cuanto al consumo de gasolinas y querosenos, la reducción de la demanda global, sumada a la incorporación obligatoria a partir del 2009 de los biocombustibles, supondrá que vean reducciones de entre un 10 a 20%.
- Se dice que la oferta de petróleo durará unos 30 años máximo, pero con un barril a más de 100 Dólares las inversiones se han disparado buscando petróleo en lugares a los que nunca se había ido como plataformas marinas, arenas bituminosas o incluso en parajes naturales protegidos.
Por todo ello el barril tenderá más a abaratarse que a encarecerse.
