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Autónomos y trabajadores recibirán un subsidio
Esas son las dos medidas concretadas en dos Reales Decretos aprobados en el Consejo de Ministros de hoy jueves. Estos regulan las nuevas ayudas a parados que hayan agotado los subsidios y a trabajadores autónomos que han cesado su actividad.
Se denomina a estos dos reales decretos “programa de protección del desempleo”, en el que se ha presupuestado 640 millones de euros y se prevé que dará lugar a 420.000 beneficiarios.
Por el lado de los trabajadores, para optar a estas ayudas tendrán que haber agotado sus prestaciones y subsidios y tener unas rentas inferiores al 75% del SMI. Obtendrán estos 420 euros mensuales a cambio de “mejorar sus opciones de encontrar empleo”, esto es, cursos de formación.
La segunda de las medidas es la que establece una ayuda para los autónomos que va desde los 583 euros hasta los 1.383 euros mensuales, según las circunstancias personales de cada uno.
A estas ayudas podrán acceder los autónomos económicamente dependientes y aquéllos que cotizan y que cesan de manera voluntaria su actividad. Otro de los requisitos para optar a las ayudas, es que el autónomo haya cubierto al menos 12 meses de cotización.
Estas son, a grandes rasgos, las dos grandes medidas aprobadas hoy de gran calado social y económico. Por un lado, la ayuda a los trabajadores por cuenta ajena que ven ampliada, de esta forma, su protección frente al desempleo manteniendo una renta mínima (muchas veces insuficiente dependiendo de donde viva y atendiendo a sus circunstacias personales).
Por otro lado, la ayuda a los autónomos que para muchos que se ven obligados a cesar su actividad por la escasez de trabajo por el parón de la actividad nacional en casi todos los sectores (por no decir todos) la verán como agua de mayo (aunque siempre escasa pues ya sabemos que todos queremos más, yo también).
Así, que esperando que los brotes verdes despeguen un poco más de la tierra, para muchos resultará un alivio hasta que la cosa se recuperé un poquito.
Emisiones de deuda española
Esta pasada semana, el Tesoro público ha emitido diferentes tipos de deudas por el importe global de 7.169 millones de euros. Debido a la crisis y a que el Estado no ha subido aún notablemente los impuestos, para compensar la caída de ingresos y el aumento del gasto la única vía que ha quedado para cuadrar todo esto es la emisión de deuda pública.
La única nota positiva es que el mercado demanda estos títulos seguros y carentes de riesgo (de momento) y están absorbiendo a precios muy competitivos (bajos para el Estado) estas emisiones de deuda.
Los detalles de cada una son:
4.769 millones de euros a 12 meses
Esa es la cantidad que ha colocado el martes el Tesoro Público en letras a doce meses a un exiguo 0.835% de rentabilidad para los inversores.
La demanda ha sido 1,9 veces mayor a la oferta de letras finalmente emitidas por el Tesoro(en la pasada subasta de letras emitidas por el Tesoro Público fue de 2.2), que tenía como objetivo colocar entre 4.000 y 5.000 millones de euros en esta emisión.
Con este descenso de la rentabilidad en las letras a 12 meses, el diferencial de la deuda española frente a la alemana está en el borde de los 100 puntos básicos.
2400 millones de euros en obligaciones a 15 años
El Tesoro ha colocado en la subasta de hoy obligaciones a 15 años con una rentabilidad del 4’513% por valor de 2.400 millones de euros, lo que ha puesto la deuda española con respecto a la alemana con un diferencial por encima de los 50 puntos básicos.
El Tesoro casi ha apurado al máximo el límite máximo de colocación, pues la horquilla oscilaba entre los 1.500 y los 2.500 millones de euros.
El tipo aplicado por el Tesoro ha sido de 4’513%, cercano al 4’528% anterior, pero aún lejos del equivalente en la deuda alemana que está por debajo del 4%.
La colocación de los 2.400 millones de euros supera a la colocación anterior, donde el Tesoro colocó 2.060 millones de euros. Esa mayor colocación ha hecho que la tasa de cobertura de la colocación bajara de los 1’86 anteriores a los 1’44 de esta última vez.
¡Cuatro millones!
¡Oh, sí! ¡Lo hemos conseguido! Algunos decían que no íbamos a ser capaces, pero yo nunca perdí la esperanza. Si es que, cuando este país se lo propone, es capaz de cualquier cosa.
Se hicieron buenos los malos augurios y alcanzamos al fin la mágica cifra de cuatro millones de parados. Cuatro millones de personas, con nombre y apellidos, que se han quedado sin empleo. Estamos batiendo todos los records.
A pocos nos pilla por sorpresa.
La última vez que, aquí mis amigos, se reunieron en el Congreso con una sesión en directo, creí ver la luz al oír hablar a nuestros mandatarios sobre la posibilidad de tomar medidas estructurales. Se me puso cara de gilipollas enamorado, los ojos en blanco y bramé al cielo, ‘¡por fin alguien se atreverá a cambiar nuestro maltrecho mercado de trabajo!’ . Qué equivocado estaba. Desde entonces hasta hoy, nada.
En lugar de curar y desinfectar la herida, una herida muy fea y que muy probablemente hubiera necesitado puntos de sutura, nos limitamos a poner una tirita, darle un besito y decir aquello de ‘cura sana, cura sana, si no se cura hoy, se curará mañana’. Lógicamente, se ha infectado.
Y había que amputar.
La crisis se está cebando con este país, y nuestro Gobierno ha destacado por su vehemente inmovilismo. Por fin se hace pública la razón por la que ‘Barbitas’ se echó a un lado. Estos datos ya se conocían y había que anticiparse. Si se te gangrena un miembro, córtalo.
Ya no les queda crédito. Lo tienen perdido. Llegado a este punto, pudiendo tomar medidas impopulares para salvar la situación, se limitan a intentar salvar no se sabe muy bien qué. Quizá la máxima del Ejecutivo sea ‘si no hemos hecho nada, ¿cómo va a ser culpa nuestra?’.
Un ejemplo.
Yo pensaba que reducirían la jornada laboral a 35 horas, con la consiguiente reducción de salario. Como contrapartida, podrían reducir las cotizaciones a la Seguridad Social y empezar a capitalizar el sistema de pensiones, con el cómputo de toda la vida laboral. Si hay poco trabajo, que se reparta un poco mejor, pero sin incurrir en recortes netos de salario. Se ahorrarían muchos gastos sociales derivados del paro. Además, facilitaría la conciliación de la vida la vida laboral con el ejercicio de una profesión. Si queremos parecernos a nuestros vecinos europeos, sobre todo siguiendo los modelos francés y alemán, las 35 horas son un paso lógico.
Ya digo que es sólo una de tantas propuestas. Quizá mejor que no hacer nada.
Otras, mal que nos pese, pasan por abaratar el despido. Mejor despedir a la mitad que tener que echarlos a todos. Pero esto no ocurrirá con los actuales costes de despido, ya que es mejor en muchos casos echar el cierre y liquidar las deudas con lo poco que haya.
¿Y qué pasó con la contratación a tiempo parcial? ¿Cómo puede menospreciarse un tipo de contrato que da trabajo a gran parte de la población europea? Por lo visto, eso sólo queda para países desarrollados y grandes multinacionales.
Preguntas sin respuesta. Como en ‘La Historia Interminable’. La nada. Un croma en blanco con la cara de Zapatero.
En fin, ya tenemos en mente el próximo objetivo. Los cinco millones de parados. Quizá así consigamos que nos saquen de Europa y del Euro. Nos lo estamos ganando a pulso.
¡Momentos musicales!
Diez medidas para salvar a los vendedores de coches
Los representantes de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) se han reunido hoy con el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para proponerle una serie de medidas que puedan reactivar el sector del automóvil en España. En el encuentro, los representantes del sector del automóvil mostraron su preocupación por la situación crítica de la indústria automovilística que se ha agravado en las últimas semanas, incluidos los ERE temporales y su repercusión social.
Para intentar salir del pozo han presentado al máximo mandatario español un decálogo de propuestas con la intención de que las haga efectivas de inmediato. Estas diez medidas rezan así:
1. Nuevo Prever para turismos y vehículos industriales, para impulsar la demanda
2. Apoyo del Gobierno a la industria española para canalizar a España las ayudas en forma de créditos al sector, que pondrá en marcha la Unión Europea
3. Apoyo a las deducciones por I+D+i
4. Garantizar que el paquete de ayudas al sistema financiero llegue a consumidores y Pymes.
5. Mejora en la Gestión de la Incapacidad Temporal para reducir el absentismo.
6. Aplazamiento de las Cotizaciones Sociales de las empresas y del IRPF.
7. Contrato temporal de mayor duración.
8. Potenciación del Convenio de Empresa
9. Promover un transporte más eficiente: trenes de 750 m, camiones de mayores dimensiones y servicios portuarios más flexibles.
10. Apoyo del Gobierno a los fabricantes en las Negociaciones Comerciales de la UE frente a terceros países.
Habrá que ver que decisión toma el Ejecutivo, pero mucho me temo que los principales afectados serán los trabajadores de las factorías que ven peligrar sus puestos de trabajo o bien un recorte en sus derechos laborales.
El fiasco del G 20
Estaban llamados a refundar el capitalismo, pero al final todo fue una ilusión.
El mundo estaba muy pendiente de la reunión de las 22 economías más poderosas del planeta. Una reunión que se auto proclamaba heredera de aquella en la que, entre el 1 y el 22 de julio de 1944, en la pequeña villa de Bretton Woods, New Hampshire, las 44 economías más representativas de aquel entonces se reunieron para establecer el que sería el Nuevo Orden Económico Internacional. Hace ahora 64 años, realmente se vieron resultados, con el nacimiento del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, o con la aplicación de la paridad dólar-oro.
Cierto es que quienes más salieron ganando con aquella pantomima de Bretton Woods fueron los USA, los únicos que estaban en condiciones de negociar y, por qué no decirlo, ‘comprar’ a sus compañeros de batallitas una posición ventajosa para el futuro norteamericano, respaldados por los enormes beneficios que la venta y alquiler de su maquinaria bélica en la 2ª Guerra Mundial les había dejado, así como por los beneficios más que probables de las jugosas inversiones en la reconstrucción de una Europa en ruinas. Cierto es, además, que en 1957 se puso fin a la paridad fija del dólar con el oro, debido a la conocida incapacidad yankee para dirigir los designios del planeta. Pero coño, aquellos días se hicieron grandes cosas.
Ahora, con la peor crisis que ha conocido la humanidad desde 1929, con la oportunidad de sentar las bases para hacer del mundo un lugar mejor, resulta que han ido de acampada a la Casa Blanca, presumiendo de lo amiguísimos que son, invitándose a sus respectivas casas para veranear, tomando láminas de foie con reducción de módena y brioche caramelizado con aceite de gengibre, magret de pato confitado a la miel y, para lo que era imprescindible la aportación española, unos buenos caldos de Rioja y Ribera de Duero, para que el menú no haga bola.
Lamentable.
Y es lamentable, porque nada ha salido de allí. Básicamente, cada uno ha ido a exponer lo que ha hecho en casa, lo que esperan conseguir con ello y… Santas Pascuas. Ni compromisos ni actuaciones ni nada de nada. Debe ser que lo están haciendo de puta madre y que no hay nada que mejorar.
Se esperaba que se creara un organismo de control internacional para evitar, entre otras cosas, un nuevo desastre financiero como el de los últimos meses, pero se ha rechazado, sobre todo por parte de EEUU, por oler a intervencionismo. Ya sabemos que tratándose de EEUU y del liberalismo salvaje y a toda costa de la Administración republicana de Bush, iba a ser difícil. Si es que encima jugaban en casa. Veremos qué sucede con la Esperanza Negra, Barack Obama.
Se esperaba, y con ansia, que España aportara, además de sus excelentes caldos, el modelo financiero que ha sido alabado por infinidad de economistas y publicaciones especializadas. Pero ni eso. Ya decía yo, que qué pintaba allí Zapatitos, que ni habla francés ni inglés ni nada que no sea castellano-leonés. ¿O es que no lo habéis visto acurrucado en su silla, hecho un ovillo, solo solísimo en las reuniones de la UE?
“Mayor transparencia”, eso es todo. Menudo compromiso. Esto es como si nos entraran a robar en casa por tener una cortina en lugar de una puerta, y dijeramos, “no nos preocupemos, cambiaremos la cortina”. Una puerta, imbéciles, poned una puerta.
Algunos dirán que ya es algo que las 22 economías más importantes se hayan reunido. Pero es que la idea era que algo saliera de allí, no solo que se dieran palmaditas en la espalda y se dijeran “¡oh, qué buenas ideas tienen ustedes, y qué mujeres más guapas!”.
En fin, esperemos que quiten la cortina y que nos pongan una puerta. Pero eso sí, con picaporte y cerradura.
Gobierno socialista, economía ultraliberal
Ya hace algún tiempo que vengo sosteniendo que el gobierno socialista de José Luís Rodríguez Zapatero, con Solbes a la cabeza, tiene unas políticas económicas ultraliberales mayores, incluso, a las desarrolladas en las legislaturas del popular José María Aznar. Esto me ha llevado, durante las últimas semanas, a reflexionar sobre las medidas adoptadas para afrontar la actual crisis financiera.
Zapatero comenzó el año en plena campaña electoral anunciando que regalaría 400 Euros a todos los españoles. Gran noticia o, ¿No? En primer lugar, el dinero del Estado es de todos, así que no nos regalan nada. La medida sólo se aplicaba a aquellos que estuvieran trabajando; de ese modo la personas más desfavorecidas, pensionistas, parados, viudos/as, discapacitados… ninguno de ellos se veía favorecido por la medida. Entre los trabajadores se aplicaba como una reducción del IRPF, lo cual favorecía a los sueldos más altos ya que serían los únicos que cobrarían la deducción plena: un mil Eurista no llega ni de casualidad a esa retención. ¡En fin no parece una medida muy social!
Otra de las medidas aplicadas fue la ayuda al alquiler para jóvenes. Esta no es que no sea una medida social sino que tiene trampa. En primer lugar es fácilmente susceptible de estafa, sólo hay que ver lo que han subido los alquileres este año. Digo que tiene trampa porque es una medida de carácter muy reducido, ya que sólo se aplica a menores de 30 años. Ya veis …los mayores de 30 años no necesitan una casa donde vivir. Todo esto hace que sea una medida con poca repercusión social.
El último paquete de “soluciones” van encaminadas a ayudar a las familias con hipotecas, algo muy loable y social sí, pero analicemos un poco las mismas. Por resumir estas medidas rápidamente, se trataría de una especie de moratoria de dos años, deduciendo hasta un máximo de 500 Euros al mes por hipoteca. La realidad es que esta medida es francamente muy poco social con las familias, pero muy social con los bancos que concedieron esas hipotecas, pero bueno este punto lo explicare mas profundamente en otro artículo.
Es probable que este gobierno sea social en muchos aspectos, no seré yo quien lo ponga en duda, pero en economía NO!

